Encantada por la educación, agredida por el enemigo de siempre

Malala recibió tiros en su cuello y cabeza, así como un disparo en su médula espinal, la cual la tiene hospitalizada en este momento. Todo esto ocurrió por criticar normas de la religión que le tocó sufrir en su territorio.

La valiente niña activista Malala Yousafzai ya ha sido trasladada a Rawalpindi para tratar de dar mayor alivio a su valiosa vida. Malala recibió tiros en su cuello y cabeza, así como un disparo en su médula espinal, la cual la tiene hospitalizada en este momento. Todo esto ocurrió por criticar normas de la religión que le tocó sufrir en su territorio. Coraje que ha madurado desde el 2009 en blogs y en redes sociales diversas.

Malala es una mujer grandiosa en el cuerpo de una niña excepcional que no supera los 15 años, quien lucha por el secularismo y la educación femenina enfrentando la intolerancia religiosa (1). Los cobardes talibanes justificaron este ataque diciendo que: “Malala fue atacada por su papel pionero en la prédica del secularismo y de la llamada ilustración moderada" (2). Acto basado en la ley islámica. Sí, esa ley en la cual se basaron para quemar embajadas y agredir gente hace un mes porque se sentían ofendidos si se habla, dibuja o interpreta a su profeta (3), pero que no muestra ofensa cuando apedrean mujeres hasta la muerte o cuando le disparan a una niña valiente que habla a favor de la educación y progreso a pesar del peligro.

Este degradante y denunciable acto de violencia debe causar indignación mundial. Este año se celebraba el primer día internacional de la niña, y tenemos que enterarnos que cuando Malala venía de su escuela sucede esta desgracia, doloroso hecho que tocó a otras niñas en el mismo instante y que ha tocada la realidad femenina en este territorio gobernado por la ley islámica (4).

Esta noticia debe hacer eco en todo el mundo. Cada día se debe tratar de influir un poco más en toda comunidad latente. Envío un desafío más para aquellos “relativistas” de la cultura, quienes justifican cualquier sinsentido por el hecho de que: “Esa es su cultura y debe respetarse” o porque “cada quien puede creer lo que quiera”, o tal vez porque “no debes meterte en los asuntos de los demás”, y el patético “cada uno debe acatar lo que en su sociedad se dispone”. No, no es así. Siempre ha sido por la desobediencia de mandatos inmorales, violentos y absurdos que hemos logrado avances sociales.

Claro que, ahora los defensores “moderados” de la Sharia saldrán a decir que esos actos no son respaldados por sus creencias, tal como lo hace quien no sabe lo que cree y que goza negando la evidencia para esconderse de la realidad. Hecho repetido en todas las religiones, pero de más presencia violenta en el politeísmo Judío, Cristiano y Musulmán.

Por creencias intolerantes y conflictivas, hemos cargado con la tragedia de un hogar azul que se baña en rojo por ideologías obsoletas.

(1) http://blogs.lavanguardia.com/tecladomovil/?p=1205
(2) http://noticias.es.msn.com/mundo/monumentos-que-se-iluminan-para-celebra...
(3) http://soyperiodista.com/noticias/nota-15815-doble-discurso-odio-oportun...
(4) http://www.madrid2noticias.com/n-11456-702-UNICEF_condena_atentado_contr...

Por Cristhian Meneses, colaborador de Soyperiodista.com

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