Esperando a Sandy

Dicen que la tormenta no tiene precedentes en la historia moderna de la ciudad. La mayoría de los canales de televisión y todas las estaciones de radio están reportando en vivo y en directo desde varios puntos de la Costa Este de los Estados Unidos.

Elsa Tobón, Avenida Jamaica, Queens, Nueva York

Dicen que la tormenta no tiene precedentes en la historia moderna de la ciudad. La mayoría de los canales de televisión y todas las estaciones de radio están reportando en vivo y en directo desde varios puntos de la Costa Este de los Estados Unidos. Todos insisten en lo mismo: quédese en casa, atienda las indicaciones de las autoridades, tenga proviones no perecederas, prepare un plan de emergencia y este listo para evacuar, en caso de ser necesario.

Nueva York esta paralizada: no hay servicio de trenes ni locales ni interestatales, ni buses, ni aeropuertos. Los parques, las escuelas, universidades y colegios, las bibliotecas y las oficinas cerraron. Todos los espectáculos de Brodway se cancelaron hasta nueva orden. No hay cinemas abiertos. La Bolsa de Valores no abrió sus puertas: solo algo de comercio electrónico. La gran mayoría de los negocios cerraron, aún las pequeñas bodegas de los barrios, como se les dice acá a las tiendas populares. 

Dependiendo de la fuerza del viento se cerrarán los puentes que comunican un condado con otro. De acuerdo con el agua que traigan las olas, se que se espera tengan hasta 10 metros de alto, se cerrarán los túneles.Por eso se canceló el transporte de trenes con tanta anticipación: para guardar y proteger los equipos. Se dice que dependiendo de los acontecimientos, podría no reabrirse hasta el miércoles.

Los neoyorkinos no hemos entrado en pánico aunque todos tomamos medidas: agua, linternas, baterías, alimentos no perecederos, documentos, dinero en efectivo. La orden de evacuación obligatoria cubre un mayor número de vecindarios, aunque muchos, recordando a "Irene", se han negado a salir de sus casas para acudir a cualquiera de los 70 refugios dispuestos para atender la emergencia. Algunos se quedan por curiosidad, al igual que muchos salimos a la calle por lo mismo: ver esta ciudad vacía, de rodillas ante la naturaleza, a merced de los elementos, es algo tan fuera de lo común, que vale la pena desafiar la cordura y salir a marcar nuestra memoria y la de otros con unas cuantas fotos y videos.  

El problema no es solo la lluvia. Ni el viento.Es la topografía de la ciudad, rodeada de agua por todas partes y con numerosas y pobladas islas. A todo eso se suma la época del año y la fecha: la belleza del otoño llena el suelo de hojas secas que caen sin parar y taponan los desagues, a pesar del cuidado de los residentes al respecto. La fecha es de luna llena, cuando las olas son más altas y fuertes.

El resultado: niveles de inundación no previstos, cortes de luz, miles árboles caídos, accidentes, pérdidas económicas y posiblemente humanas. Es este momento por ejemplo, se habla de una grúa en la calle 57 entre la 5 y la 6 Avenida en Manhattan, que los constructores del edificio residencial más alto que tendrá la ciudad, 90 pisos, no bajaron, como era su obligación. Ante el llamado de los residentes, la imposibilidad de bajar la grua por la fuerza que en este momento tiene el viento, la decisión es evacuar a los residentes del área, donde viven las personas más adineradas de la ciudad. Vaya ironía. Precisamente en el East Side, donde viven la mayoría de los adinerados que niegan el cambio climático.

Esta tormenta tendrá fuertes repercusiones. En especial en la tormenta política que se vive en todo el país. Aquí, esperando el desarrollo y las repercusiones de nuestras tormentas climáticas y políticas, trataré de armar un rompecabezas de 500 piezas. No se que harán ustedes.

Por Elsa Tobon, colaboradora de Soyperiodista.com

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