La limpieza del río Limonar en Guaduas, un asunto de caridad

La entidad no gubernamental encargada de la limpieza del río Limonar en Guaduas, Cundinamarca, es la Asociación Ecológica Colombiana (ASOECO) que gracias a donaciones empezó el dragado para aliviar los problemas de inundación y malos olores que aquejan la comunidad.

Mari Acuña

La limpieza del río Limonar en Guaduas, Cundinamarca, se ha convertido en una obra de caridad. La entidad no gubernamental, encargada de la labor es la Asociación Ecológica Colombiana (ASOECO) que gracias a donaciones económicas ha empezado con el dragado del río para aliviar los problemas de inundación y malos olores que aqueja la comunidad.

Además de las labores de limpieza, ASOECO está realizando talleres de concientización con los habitantes de los sectores vecinos al río Limonar. Una de las exigencias de la comunidad es la presencia de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) y una persona en representación de la Alcaldía municipal, quienes según ellos son los que deben estar realizando esta labor de limpieza y brillan por su ausencia.

Según Fanny Granados, habitante de Guaduas y vecina del río Limonar, la última limpieza que se le hizo al río fue hace 5 años y fue muy superficial. Desde ese entonces, el abandono por parte de las entidades gubernamentales ha sido mucho, a pesar de que la inundaciones son constantes a causa de la interrupción del cauce del río y el taponamiento de las alcantarillas, principalmente por las basuras.

Aproximadamente son 70 familias las que viven en los alrededores del río y que son citadas a los talleres de concientización. Sin embargo, el problema es de toda la comunidad guaduense pues el río es aledaño al colegio Miguel Samper, al que asisten la mayoría de jóvenes del pueblo y en el que los malos olores se han convertido en un impedimento para la realización adecuada de las clases.

Según Gloria Rubio, representante legal de ASOECO, se han invertido 25 millones de pesos en el dragado de varios sectores del río. La principal remoción ha sido de matas de guadua y basuras que votan los habitantes. Pese a esto, afirma que falta mucho por limpiar y que en los talleres se ha dado cuenta que quienes menos ensucian el río son quienes viven a su alrededor, pues son ellos los que sufren los estragos cuando hay ola invernal con la inundaciones, y sequías con los malos olores. Entonces el trabajo es con todos los habitantes del pueblo.

Los planes a futuro son continuar con el dragado del río y lograr el ensanchamiento del cauce, para evitar las inundaciones, pero todo depende de si se consiguen recursos económicos.

Por Mari_ Acuña, colaboradora de Soyperiodista.com

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