Los rebeldes del fútbol

Conocer cinco historias de resistencia a través del futbol sumadas a la historia de Colombia de los años 90 nos permitió pensar, comparar y preguntarnos si los pueblos asimilan las tragedias de la misma manera.

La Lucarne

Eric Cantona y Diego Maradona hacen parte de una clase aparte de futbolistas. Son figuras que dentro y fuera de la cancha, en actividad o ya jubilados, han dado lugar a discusiones más allá de las simples opiniones que puedan generar su juego. Cantona y Maradona han osado hablar de temas políticos, han abordado problemáticas sociales, desafiando la obligación de prudencia y de hermetismo que imponen las grandes instancias de la FIFA a los clubes y a los jugadores del mundo entero.

Cantona y Maradona han jugado mucho pero también han hablado mucho, han denunciado y provocado mucho y por consiguiente han generado adhesión y oprobio con la misma pasión.

La rebeldía de Cantona el francés y Maradona el argentino, los llevó incluso a intentar crear una vez el primer sindicato internacional de futbolistas para defender a los jugadores del abuso de los clubes y de sus selecciones. Los dos profesionales del balón con un alto índice de popularidad en el mundo entero, reivindicaban eso y reclamaban que hubiera también más transparencia en el asunto de los traslado de jugadores de países pobres y en vías de desarrollo hacia los clubes europeos.

Ese proyecto nunca se concretizó. Ganó el hermetismo de las altas instancias de la FIFA pero ese fracaso no les impidió seguir utilizando su excelencia deportiva como puente para dejar pasar sus convicciones políticas.

Cantona el rebelde y Maradona el irreverente han dado lugar a películas (1), han inspirado canciones y hoy son dos figuras que lideran una corriente de opinión que halla eco en una juventud que ama el fútbol pero que rechaza las artimañas y las luchas de poder que se dan en el seno de las altas instancias internacionales de fútbol.

El fútbol militante

Pero Cantona y Maradona no son los únicos jugadores que han ligado el fútbol a la denuncia política. Sin embargo el reconocido carácter rebelde de Cantona ha hecho que él sea quien preste la voz, como un testimonio, al documental “Los rebeldes del futbol” de Gilles Pérez y Gille Rof (Francia, 1h32 ). Este documental abrió el Primer Festival de “Cine y futbol” que acaba de realizarse en París y se construye alrededor de cinco estrellas del futbol mundial que en un momento dado de su fulgurante carrera decidieron prestar su nombre al servicio de una causa en su país.

“Los rebeldes del futbol” nos permite descubrir que en el Brasil el futbol sirvió una vez para hacer caer una dictadura. La palabra “Democracia” impresa en las camisetas del legendario Sócrates de los 70 y des sus coequiperos, contribuyó para promover el llamado de los partidos opositores para que se realicen elecciones libres y se pueda tener un presidente por la vía democrática y sacar así a los militares de la escena política.

En Sarajevo, Cantona nos recuerda una escuela de fútbol que se dio una razón de ser en una ciudad sitiada. Los niños de los años de Sarajevo en los años 90 aprendieron a dominar el balón en una cancha improvisada de un coliseo que resistió la embestida de los “snippers” serbios. La tragedia de Sarajevo duró cuatro años y dejó miles de muertos y la ciudad destruida, pero ningún proyectil atravesó los muros de ese paraíso que se inventó el jugador internacional Pedrag Pasic para que los niños de Sarajevo pudieran sobrevivir a una guerra étnica sin pensar en ella, aunque fuera el tiempo de un entrenamiento.

En Chile, una estrella de la selección nacional se atrevió a decirle a Augusto Pinochet “no estoy de acuerdo con usted” cuando recibió de él el homenaje al mejor jugador de la Selección de Chile en 1978. La resistencia de Carlos Caszely continuó hasta la campaña por el NO en el Referéndum de 1988 en la cual el jugador y su madre se implicaron por completo para hacer que Pinochet abandonara el Palacio de la Moneda.

Años antes de Pinochet ya había nacido en otra parte del planeta otra forma de resistencia a través del futbol. Ocurrió en Francia. “Los rebeldes del futbol” nos trajo las imágenes de unos jugadores franco-argelinos de finales de los años 50 que hubieran podido evolucionar como grandes promesas del futbol francés si una noche no hubieran decidido escaparse de su club de Saint-Etienne para integrar días después la primera selección de fútbol que tuvo Argelia cuando aún no existía como nación independiente.

Rachid Mekloufi recordó esa historia al inaugurar el Festival de La Lucarne. “No hicimos nada extraordinario, sólo escuchamos el llamado del FLN” dijo a su auditorio el exjugador de Saint-Etienne, que a sus 77 años tiene el privilegio de presentarse como uno de los primeros jugadores de fútbol que defendió la bandera del Frente de Liberación Nacional (FLN 1958-1962) en torneos internacionales, lo cual resulta extraordinario no sólo para su época sino para la generación de cinéfilos que vino a verlo.

El film de Gilles Pérez y Gille Rof nos recuerda también al jugador Didier Drogba de Costa de Marfil, otra de esas figuras que pasó del puesto de jugador al de héroe de la Nación por haber evitado una guerra civil.

La historia nos dice que Costa de Marfil se clasificó para el Mundial de Futbol de 2006 en Alemania en un clima de conflicto entre gobierno y militares disidentes apoyados por guerrillas. Didier Drogba, estrella de la selección nacional, se dio entonces a la tarea de viajar por todo el territorio con su camiseta como único escudo para presionar al gobierno y a los disidentes para que cesen la guerra. Ese gesto político lo clasificó entre las 100 personalidades más influyentes en el mundo, según la revista “Time”.

Estas cinco historias de jugadores de Brasil, Ex Yugoslavia, Chile, Argelia y Costa de Marfil, no se asemejan sin embargo a la trágica situación del fútbol en Colombia en tiempos de Pablo Escobar y el Cartel de Medellín.

De ahí la importancia de otro gran documental, The two Escobars”, Los dos Escobar (USA, 104 min) de Jeff y Michael Zimbalist, pues su mérito es de regresar a los años de Pablo Escobar el gran benefactor del Club Atlético Nacional de Medellín, campeón de la Copa Libertadores en 1989, el club en el que jugó además Andrés Escobar, asesinado el 2 de julio de 1994.

Los dos Escobar tuvieron en común el apellido, su amor por fútbol y la misma ciudad, Medellín. Los dos vivieron en una misma época en que el dinero del narcotráfico entraba a las arcas de los clubes de fútbol colombianos sin que nadie se preguntara el orígen ni las actividades de los que lo facilitaban. La regla de políticos, dirigentes de fútbol y jugadores en ese entonces era no ver, no escuchar, no decir.

El partido del Mundial de Futbol de 1994 entre Estados Unidos y Colombia le costó la vida a Andrés Escobar por haber marcado un autogol. Ese momento queda grabado en este documental que puede servir como documento para estudiar la historia del país que fue Colombia en tiempos en que dignidad y virtudes políticas y deportivas dieron paso a la fascinación por el dinero fácil, la corrupción, el narcotráfico y el paramilitarismo.

Eric Cantona admiraba la Selección Colombia de Higuita, Valderrama, Alvarez, Escobar, Asprilla, Iguarán, el “tren” Valencia, al mando de Francisco Maturana. En ese Mundial de 1994 Eric Cantona del Manchester United, estaba en el fin de su carrera y por la figura que él encarnaba una de las grandes cadenas públicas de la televisión francesa lo contrató para comentar los partidos de ese Mundial. Y antes de que ocurriera la eliminación de Colombia, Cantona era uno de los que repetía que “el juego fresco, alegre, espontáneo y creativo” de la Selección Colombia la ponía a la cabeza de los favoritos..

En “Los dos Escobar” se nota que ese sueño estaba hecho trizas mucho antes de que Colombia jugara su primer partido en Estados Unidos. El documental penetra en los años del fútbol y Pablo Escobar, de los Pepes, Carlos Castaño. Los realizadores nos recuerdan que Andrés Escobar pudo haber sido asesinado por los nostálgicos de Escobar o los otros, o por unas de esas bandas que se quedaron rondando sin jefe por las calles de Medellín.

Conocer cinco historias de resistencia a través del futbol sumadas a la historia de Colombia de los años 90 nos permitió pensar, comparar y preguntarnos si los pueblos asimilan las tragedias de la misma manera. El fútbol es el reflejo de un país y mientras que unos salen enaltecidos de una tragedia otros sucumben en ella, permitiendo además que se repita.

Por MH Escalante, colaboradora de Soyperiodista.com

(1) Looking for Eric de Ken Loach (2009) Maradona de Emir Kusturica (2008)

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