Movilidad ecológica, sobre ruedas

El desplazamiento del hombre le permite ubicarse en un espacio determinado, éste ha evolucionado por la necesidad y la ayuda de la tecnología en el progreso del ser humano.

EQUO Huesca

El desplazamiento del hombre le permite ubicarse en un espacio determinado, éste ha evolucionado por la necesidad y la ayuda de la tecnología en el progreso del ser humano.

Sí nos imaginamos las múltiples maneras que existen para el traslado, surgen varias representaciones; por ejemplo, un hombre caminando, la ayuda de animales como la mula y el caballo para grandes distancias, también un artefacto liviano y de dos ruedas llamado bicicleta, las motocicletas que permiten más velocidad y así sucesivamente el carro, el avión y el barco entre otros.

No obstante, hay uno entre los ejemplos mencionados que es un medio de trasporte sano, ecológico, sostenible y muy económico, el cual sirve para la movilidad en la ciudad, como en el espacio rural; no es más que la bicicleta, que ha sido sujeto de admiración y de polémica.

“Girardet (2000:24) afirma: «para que una ciudad sea sostenible, debe combinarse eficiencia energética y tecnología limpia, además se requieren políticas de transporte que desalienten el uso rutinario de los coches”.

Según Martia Lowe( World Watch Institute) "Es poco probable que el público se anime a escoger la "bici" como medio de transporte cuando está de por medio el riesgo de perder la vida en las ajetreadas calles."

En el mundo se fabrican más de 100 millones de bicicletas anualmente, tres veces más que el número de automóviles, y únicamente en los países desarrollados como, Canadá, Alemania y Holanda así como en China, son tomadas en cuenta como medio de transporte, dándoles la misma prioridad en la planeación y el desarrollo de la infraestructura vial que a autobuses y automóviles.

En contraste con las ciudades latinoamericanas donde este porcentaje de personas que se trasportan en bicicleta oscila entre el 0,5% y 5%, rango en el que se encuentran las ciudades de Bogotá, Medellín y Pereira”.

Bicis por la vida es un movimiento que surge en Holanda, Brasil y México, donde los ciudadanos generaron importantes movilizaciones en favor de las bicicletas. También en Colombia con ayuda del movimiento la ciudad verde ha estado coordinando su uso, ayudado con la construcción simbólica de nuevas ciclorrutas de manera simultánea en Medellín, Bogotá, Barranquilla, Cali y Popayán.

Un caso particular se presentó en la ciudad de Medellín donde un grupo de entusiastas de la bicicleta pintó un carril para el tránsito de ciclas en dos tramos de la avenida los Industriales. Sin embargo, ésta fue borrada por la Secretaría de Movilidad, lo que generó polémica entre los ciudadanos; 700 personas rechazaron la iniciativa de manera virtual por redes sociales.

A lo que se manifestó el Subsecretario Legal de la Secretaría de Movilidad, Martín Arango que la señalización debe corresponder a los manuales adoptados por el Ministerio de Transporte.

Agregó que cuando la señalización no ha sido autorizada y no corresponde a especificaciones y estudios técnicos, la Secretaría debe quitarla.

Es importante resaltar que la contaminación que generan los medios de transporte tradicionales amenaza el ambiente y la salud de todos los que vivimos en la ciudad. Y que la falta de infraestructura adecuada, además de la inseguridad en las ciclorrutas existentes, ponen en riesgo la vida de los ciclistas; por lo tanto es urgente una política de movilidad en la que se incluyan las ciclorrutas en la ciudad de una manera eficiente y segura.

Es claro que una bicicleta no es tan rápida como el auto o una moto, pero que al desplazarse habitualmente en ella, en tramos no tan largos, se pueden ver beneficios en ahorro, salud y amigabilidad con el medio ambiente. Queda la inquietud de trabajar por el equilibrio social, ambienta y personal a través de dicho artefacto de movilidad ecológico.

Por Daniel Quintero Calle, colaborador de Soyperiodista.com