Mujeres de ficción

Ellas con sus propias manos - y letras - se han hecho un hueco en el mundo oscuro de la novela negra, ellas han insuflado de ternura, de sentimientos, a seres de carne y hueso con gustos particulares, con problemas familiares, con cuentas por pagar y deudas bancarias las páginas de libros clasificados como novela negra.

Por contraste, tan reales, con cesta de la compra, conduciendo su propio auto y no precisamente para llevar los hijos al colegio, sino para visitar posibles escenarios en los que recrear un mundo que quedará atrapado bajo la dictadura de las imprentas, aunque por poco tiempo, luego saldrá a la venta o se bajará por internet para regocijo de sus millones de fanáticos.

Estas mujeres se han puesto a escribir novela negra, desde sus rincones nórdicos arrasados por vientos gélidos, hasta el cálido, y con aroma a aceite de oliva del Mediterráneo.

Ellas con sus propias manos - y letras - se han hecho un hueco en el mundo oscuro de la novela negra, ellas han insuflado de ternura, de sentimientos, a seres de carne y hueso con gustos particulares, con problemas familiares, con cuentas por pagar y deudas bancarias las páginas de libros clasificados como novela negra, donde lo importante es el marco existencial más que el asesino en sí mismo.

Esa es la magia de las novelas de este género, han dejado de ser seres con raras aficiones para sentarse a la mesa con nosotros o velar nuestro sueño desde la mesita de noche. Esa cercanía, ese florecimiento de la cotidianidad es el arma que estas mujeres usan desde sus propias trincheras para crear su obra y los lectores están felices, ya se cuentan por miles los seguidores de Asa Larson, Karin Fossum, Fred Vargas, Stella Remington, Karin Alvtegen, kirsten Ekman o Yrsa Sigurdardottir, por nombrar solo unas pocas.

Ellas son escritoras de su tiempo y él mismo será quien las coloqué en su justo lugar al pasar de los años, lo importante ahora es que representan a mujeres con carácter propio, a seres humanos capaces de crear, de pensar y actuar de forma independiente y además con éxito.

Un éxito que no restringe al ámbito del género, estas escritoras están por encima de lo que se ha llamado, con un deje de "bueeeeno", literatura femenina - no sé exactamente lo que quieren decir con eso - pero la prueba está ahí, en la actitud y la pasión que despiertan entre sus seguidores, quienes disfrutan de sus libros sin pensar en si son escritos por mujeres o por hombres, es literatura, les llega al alma, lo demás no importa.

Por Ladypapa, colaboradora de Soyperiodista.com.