"Podemos ser mujeres emprendedoras y alcanzar nuestros sueños"

Cientos de historias de esfuerzo y superación se construyen día a día en cada rincón de nuestro país., Esta es la de Reina Campo Pimienta, joven beneficiaria de la Fundación Juan Felipe Gómez Escobar, que en medio de los difíciles momentos de su vida construyó un futuro estable para ella y su familia.

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Cientos de historias de esfuerzo y superación se construyen día a día en cada rincón de nuestro país, una de ellas, la de Reina Campo Pimienta, una joven beneficiaria de la Fundación Juan Felipe Gómez Escobar, que en medio de los difíciles momentos de su vida construyó un futuro estable para ella y su familia. Esta es su historia.

A sus 16 años, Reina Campo quedó embarazada por primera vez. En medio de una situación inesperada relata cómo su padre reaccionó con maltratos hacia ella, lo que le ocasionó un aborto. “Salí de mi casa y me fui a vivir a la casa del hombre del que había quedado embarazada y al tiempo quedé embarazada nuevamente, entonces me fui a vivir con él a un cuarto pequeño”. La situación se complicó cuando, con el pasar del tiempo, empezó a recibir maltrato físico y verbal por parte de su pareja, pasaban días sin dinero para alimentarse e ir a los controles médicos. “Cuando fui a dar a luz no teníamos plata para el parto. A los 5 días de nacida mi hija tuvieron que hospitalizarla por una infección en el ombligo, pero su papá no hacía nada para que nuestra situación mejorara”. Cansada de esto y sobre todo preocupada por la salud de su hija, Reina decidió regresar a la casa de sus padres.

Poco después, una vecina del barrio le habló de la Fundación Juan Felipe Gómez Escobar, “me dijo - Reina no pienses que la vida se ha acabado, aquí cerca esta una fundación para madres adolescentes y mientras estudias te tienen a la niña en un centro de desarrollo infantil- entonces seguí el consejo y me inscribí en el programa de Madres Adolescentes Primigestantes y en el Curso de Belleza Integral de la fundación”.

“En el programa y el curso de peluquería siempre me caractericé por tener un buen rendimiento académico, ocupaba los primeros lugares, mis profesores, o mejor, mis guías, me daban fortalezas para seguir la vida. Tenía terapias de grupo con el Doctor León Felipe, talleres de habilidades sociales y de emprendimiento”.

Al igual que a sus compañeras, la vida de Reina cambió desde que llegó a la Fundación. “Estábamos felices y agradecidas con la fundación por brindarnos una mano amiga y querer ayudar a niñas como nosotras, además comprendí el valor de perdonar. Cuando entré a la Fundación las cosas en mi casa empezaron a mejorar, mis padres asistían a talleres de familia en la fundación y mientras yo asistía a clases, mi hija estaba en el Centro Infantil en donde, a través de terapias de estimulación, aprendió a caminar, recibe atención médica, medicamentos y alimentación”.

Al terminar el primer semestre Reina ingresó al segundo programa de la Fundación “Madres Adolescentes en Seguimiento” y estudió Técnico en Estética y Cosmetología.

Un día, Mónica Cruz Gracia y su esposo de L`Peluqueria, visitaron la fundación y les ofrecieron a Reina y a sus compañeras de grupo su ayuda. “Nos entrevistaron, les entregamos nuestras hojas de vida y me escogieron para trabajar en la parte administrativa de la peluquería. Actualmente me desempeño como Directora de Primera Impresión y soy la encargada de publicidad, manejar las redes sociales y de una cantidad de cosas más que cada día aprendo”.

“Para mí la Fundación ha sido como una nueva etapa de mi vida y hoy motivo a mis compañeras y a todas las jóvenes que conozco a seguir adelante porque estoy convencida que podemos ser mujeres emprendedoras y alcanzar nuestros sueños. Mi próxima meta es estudiar una carrera universitaria y estoy convencida que con la ayuda de Dios y con todo lo que me enseñaron en la Fundación lo voy a lograr”.

Por Conexión Colombia, colaborador de Soyperiodista.com

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