Reconstruyendo las clases sociales

En Inglaterra se presentó el miércoles el resultado del más grande Sondeo Británico de Clases, en el que participaron más de 160.000 personas, llegando a la conclusión que en la sociedad moderna solo el 39% podría estar ubicado en las clases tradicionales.

EL ESPECTADOR

La estratificación y la división económica y social ha estado basada jerárquicamente en 3 clases: baja –proletariado, los más pobres-, media –los que obtienen ingresos no tan bajos y tienen mayor capacidad de endeudamiento-, y Alta –las personas adineradas, lo que se conoce como la élite o burguesía-. Sin embargo para la asociación Asociación Sociológica Británica esta división es totalmente obsoleta e incompleta y el mundo está frente a una nueva clasificación social.

En Inglaterra se presentó el miércoles el resultado del más grande Sondeo Británico de Clases, en el que participaron más de 160.000 personas, llegando a la conclusión que en la sociedad moderna solo el 39% podría estar ubicado en las clases tradicionales; es por esto que para la Asociación de Sociólogos hoy día existen siete clases sociales que son: élite, clase media establecida, clase media técnica, nuevos trabajadores pudientes, clase trabajadora tradicional, trabajadores emergentes de servicio y precariato.

Lo más característico de la investigación fue el criterio con el que se tomó la decisión de desarrollar la nueva clasificación. El sondeo tuvo en cuenta otros dos aspectos, a diferencia del económico que siempre se ha tomado en cuenta para dividir la sociedad, como el aspecto social y el capital cultural de cada individuo. Definitivamente se tiene claro que en las sociedades posmodernas no basta con tomar en cuenta el nivel económico y los ingresos, sino que es una problemática que va mucho más allá.

En Latinoamérica, según la clasificación clásica, no solo se habla de burgueses y pobres, y en países como Brasil, México y Colombia el desarrollo y crecimiento de lo que se conoce como la clase media ha aumentado el doble; en nuestro país por ejemplo, según un estudio realizado en el 2012, la Clase media que ni es pobre pero tampoco tiene un nivel de ingresos alto creció del 15 al 28%. La sociedad está en constante cambio y también se ve que sobre todo en Colombia, la desigualdad y la injusticia se mide no solo desde la economía, lo que pone de manifiesto una situación social y sobre todo cultural especial.

¿Podremos llegar a adoptar la clasificación de la Asociación Sociológica Británica en la sociedad colombiana? O más aun, ¿cómo se clasificaría en Colombia los niveles de pobreza y riqueza teniendo en cuenta que tenemos un capital cultural enorme y múltiple, en el que las costumbres y las dinámicas sociales están por encima de lo económico? Las clases sociales en Latinoamérica no solo es posible medirlas desde un asunto netamente económico y la sociología desde sus estudios tiene una postura diferente, que tiene en cuenta el desarrollo cultural y la construcción de nación tanto individual como colectiva.

En la universidad del Valle en el 2012 se creó en el programa de Sociología el curso Clases Sociales E Identidades Colectiva, en el que se afirma que “El debate de la categoría de clases sociales ha estado siempre –desde los clásicos- asociado al problema sociológico de las identidades individuales y colectivas, bajo la pregunta de si la pertenencia a una determinada clase en qué medida es un factor decisivo en la construcción de una identidad a partir de una determinada trayectoria individual y colectiva”.

Carlos Valderrama, sociólogo y Master en Sociología de la cultura en la Universidad Nacional de Colombia. Piensa que“Es más de lo mismo, es un refinamiento sobre el control de las poblaciones y trazar ciertas políticas públicas hegemónicas. Es una estructura jerárquica”. Y es que la cultura y las diferentes dinámicas comunicativas son importantes para transformar la idea de clase que desde la sociología clásica se ha estructurado.

Valderrama afirma también que “La cultura popular y las dinámicas comunicativas antes no eran consideradas como cultura y esas manifestaciones de cultura son políticas”, esto ha hecho que no se piense la sociedad y su organización en su totalidad sino por algunos grupos de élite con el fin de control y poder. Es por esta misma razón que la construcción de identidad no tiene que ser individual, en cambio, repensar la construcción de nación y debe ser un ejercicio colectivo, más en países tan ricos culturalmente con dinámicas culturales y sociales que difieren de las europeas, dependen de que exista o no un verdadero desarrollo social, político y económico.

Por Andhy a.c.d, colaborador de Soyperiodista.com