Tesoro maldito

La incalculable riqueza del galeón San José desata de nuevo el pleito entre la Sea Search Armada y el estado colombiano.

EL ESPECTADOR

La incalculable riqueza del galeón San José desata de nuevo el pleito entre la Sea Search Armada y el estado colombiano.

El fallo de una Corte de Apelaciones de Estados Unidos a favor de Colombia remueve otra vez las entrañas del galeón San José, naufragado hace más de 300 años en las aguas del Caribe y cuyo botín se calcula en unos 17 mil millones de dólares.

La nave reposa a 200 metros a pocas millas de la costa colombiana y aun libra la misma batalla de hace siglos. Zarpó de Cartagena de Indias en 1706 con toneladas de oro y joyas preciosas con destino a Cádiz, España, en un peligroso viaje a través de los temibles “vientos del diablo”, huracanes que cada año hundían decenas de barcos.

Sin embargo, el osado viaje era una estrategia para evitar a los piratas y a la flota inglesa que asolaban en alta mar los jugosos cargamentos de las Indias. Una hora más tarde los ingleses atacaron al San José para saquearlo, pero un disparo mal dirigido provocó una explosión y la nave se fue a pique con el tesoro intacto en sus entrañas.

El litigio

El hallazgo de un documento en el Archivo de Indias reveló la increíble riqueza del San José. En 1982, la Sea Search Armada anunció al mundo el descubrimiento del San José y demandó al estado colombiano para que se le cediera en su totalidad. El gobierno colombiano hizo caso omiso y envió a una docena de buzos a los Estados Unidos para un entrenamiento especial, pero la falta de tecnología hacía imposible recuperar el tesoro.

En 2007, la Corte Suprema de Justicia sentenció que el San José es patrimonio cultural e histórico de la nación colombiana, y su rescate sería dividido en partes iguales, salvo los objetos que no sean considerados como patrimonio, y la Sea Search Armada rechazó el trato.

Colombia conformó la Comisión de Especies Náufragas y abrió de nuevo la licitación con la empresa norteamericana, para rescatar también otras tres naves, -de las más de mil naufragadas en el Caribe- que se encuentran cerca a las islas de San Andrés y cuyo botín se estima en más de 5 mil millones de dólares, aunque hoy no se sabe si reposan en las aguas entregadas a Nicaragua tras el reciente fallo de la Haya.

El San José era tan importante en su tiempo que se construyó una réplica para despistar a los piratas, pero no se usó el día del hundimiento. En 2009 entró a regir La Convención de la Unesco sobre Patrimonio Sumergido, que protege a 40 naciones frente a los 'cazatesoros'; no obstante, Colombia no hace parte de la lista, al igual que Gran Bretaña y Estados Unidos, con el fin de proteger el negocio de la exploración submarina.

La Sea Reach Armada informó que apelará el fallo y continuará el pleito del llamado tesoro ‘maldito’ del San José, porque podría seguir sumergido por siglos y perderse para siempre.

 

Por Uriel Ariza-Urbina, colaborador de Soyperiodista.com

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