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Tráfico de vidas en Córdoba

El Centro de Atención y Valoración de Fauna Salvaje (CAV) de la Corporación Autónoma Regional de los Valles del Sinú y del San Jorge (CVS), alberga aproximadamente seis mil animales silvestres decomisados, entre hicoteas, micos, loros, cotorras, tigrillos, iguanas, lagartos y un jaguar.

CAV CVS

Imagínese que usted es secuestrado y torturado, que le queman su rostro, que le desgarran la piel, que le fracturan los brazos, le cortan su vientre sin usar anestesia o que lo arrojan en agua hirviendo hasta que muera. Sin duda son escenas bastante aterradoras y escalofriantes; sin embargo, esto les sucede a diario a muchos animales víctimas del tráfico ilegal de fauna salvaje, en el Departamento de Córdoba.

Actualmente el Centro de Atención y Valoración de Fauna Salvaje (CAV) de la Corporación Autónoma Regional de los Valles del Sinú y del San Jorge (CVS), alberga aproximadamente seis mil animales silvestres decomisados, entre hicoteas, micos, loros, cotorras, tigrillos, iguanas, lagartos y hasta un jaguar. De los cuales el setenta por ciento llegan con anomalías físicas debido al maltrato que le dan los traficantes.

El esfuerzo por salvar sus vidas y su rehabilitación es en conjunto entre la Policía Ambiental y la CVS, que es el ente encargado del control, seguimiento y prevención de los recursos naturales y medio ambiente. Dos hombres son los líderes en esta lucha contra toda una red de tráfico ilegal de vida salvaje.

El Subintendente William Guzmán es el jefe de prevención y educación ambiental en Córdoba, lidera el programa de control del tráfico ilegal de especies amenazadas de la Policía Ambiental, pero además cumple tareas preventivas dirigiéndose a los colegios y comunidades para dictar charlas sobre educación ambiental. Los agentes que pertenecen a este departamento son también los encargados de incautar los animales que van a ser traficados, para luego entregarlos a la CVS.

Según Guzmán, cada mes se incautan de cien a ciento cincuenta animales de todas la especies, aunque según la época la cantidad se puede acrecentar de manera exagerada: “Es de verdad impresionante, como aumentan los casos en el trafico de estas especies, por ejemplo en la época de Semana Santa del año pasado fueron incautadas 4000 hicoteas, es muy triste que todavía no haya gente consciente de que se están extinguiendo muchas especies, como ésta”, manifestó.

Mientras mira las iguanas de la Avenida Primera de Montería el Subintendente me cuenta uno de los casos que más lo ha impactado: “Recibí la denuncia sobre unas personas que habían traficado unas iguanas y les estaban cortando su vientre para sacarle los huevos y venderlos. Cuando llegamos los individuos huyeron, pero lo aterrador fue ver una pila de más o menos 100 iguanas muertas. Esto fue muy triste, le tomé fotos y es unos de los casos que siempre muestro en las charlas, porque es muy impactante”.

Por otro lado está Eduardo Torres, Coordinador del CAV, quien es la autoridad ambiental competente para realizar decomisos preventivos de fauna.

El Centro de Atención y Valoración se mantiene gracias a dinero generado por las regalías.

Mientras recorría el CAV con Eduardo, un caso aterrador se presentó: un agente de la Policía Ambiental llegó con un oso perezoso de dos garras en una jaula, en seguida gritó pidiendo auxilio para el animal.

Los veterinarios lo recibieron y sus rostros se transformaron con expresiones de tristeza. Al animal le faltaba el brazo derecho y el izquierdo tenía sus huesos totalmente expuestos, su cara estaba quemada, sus extremidades inferiores y garras estaban sin piel y sin músculos. La angustia y el dolor inundaban completamente el lugar, los dos veterinarios que lo atendían hacían todo lo posible por salvar su vida, finalmente decidieron aplicarle la eutanasia.

Con el incentivo de que cada vez sean menos los casos como este la CVS tiene el programa institucional “Soy salvafauna: No compro ni vendo fauna silvestre”, con el cual y con colaboración de la policía, se dirigen a diferentes comunidades con el fin de educar a la ciudadanía para evitar este flagelo.

Según Eduardo Torres, este programa ha generado buenos resultados: “gracias a Soy salvafauna, el nivel de denuncias por tráfico ilegal en Córdoba ha aumentado, además de los operativos en conjunto con la fuerza pública, esto ha ayudado a controlar más este delito”.

Por Mari_ Acuña, colaboradora de Soyperiodista.com

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