¿Último partido?

¿Será el partido de vuelta contra el Borussia Dortmund el último partido de José Mourinho? Si no logra la remontada, se puede decir que sí.

EL ESPECTADOR

Ya perdida la liga y la Champions lo único que le quedará a Mourinho es cumplir desde el banco madrileño el protocolo de terminar la liga, con una fanaticada en buena parte desempleada y sin una de las pocas motivaciones que le quedaban y que no le va a dejar en paz ni un instante de ahí hasta que se vaya.

Todo el mundo jura que el Madrid no va a poder remontarle la clasificación al Borussia Dortmund, un equipo con el que en los dos últimos meses, no le ha podido ganar un solo partido de tres jugados.

Un empate, dos derrotas y una de ellas por goleada.

Sin embargo, el morbo ya sea de verlo perder y quedar humillado o de lograr la remontada y pasar a la final, va a garantizar que sea sí o sí uno de los partidos más vistos en el planeta. Por propios y extraños. Con mirada atenta o de reojo.

Todos aquellos que afirman contundentemente que es imposible que remonte el marcador y ya lo dan por eliminado, Igual lo van a ver.

¿Para que verlo, si ya saben que no va a clasificarse?

Porque muy en el fondo los hinchas reales, los van a ver con el la esperanza de verlo clasificar y aquellos que no son hinchas con la esperanza de verlo eliminar.

Pero de que lo ven, lo ven. El impacto medíatico está asegurado. Y el impacto sicológico en los hinchas empleados y desempleados que en España ya suman seís millones, dependerá del resultado.

Póngamole fé.

Yo personalmente, sí creo que el Real Madrid puede hacer Tres goles, no dejarse hacer ninguno y clasificar a la final.

Yo si lo creo. Y si me equivoco pues me equivoco, pero con ganas.

Es el partido donde tipos como Murinho, Diego López, Varane, Pepe, Sergio Ramos, Xavi Alonso, Kedhira, Ozil, Benzéma, Iguaín y Cristiano Ronaldo se puede ir al olimpo o se pueden ir al carajo.

Al menos de momento.

Aquí es donde tienen que mostrar que están hechos. O como alguien diría es uno de esos momentos en la vida que separan a los niños de los hombres.

De ser eliminados, su máxima ambición sería quedar segundos en la liga, donde –seamos francos – no son sino dos equipos: Real Madrid Y Barcelona.

Ser segundos, equivale a quedar de últimos.

Y todos los anteriormente tienen la oportunidad de salir en hombros por la puerta del sol en la plaza de Cibeles, hacia la final, o de salir por la puerta de atrás, en la puesta del sol.

Por el morbo, y por el exitismo, todo lo que logró Mourinho con el Real Madrid, y lo que logró el Real Madrid con Mourinho,-que fue muchísimo- de nada serviría sino se le coloca la cereza la postre. O como decimos por estos lares, Los cinco centavos para el peso.

Lo que recuerda el cuento de la 1.000 vírgenes y el gladiador, quien después de haber tenido relaciones sexuales con 999, cayó desplomado por el agotamiento antes de poder poseer a la última. Y el coliseo de atestado de " sabiondos" empezó a gritarle:...

"¡Afeminado!".."¡pendejo!"..."¡poco hombre!"... "¡Fuera de aquí!"...

Lo que en caso tal, con el gladiador Mourinho, es bastante injusto.

Aunque esa última mujer fuera Fanny Neguesha, novia de "Super Mario" Ballotelli, quien afirmó que si el Madrid remontaba el marcador y clasificaba, ofreció a Fanny para que duerma con todos los jugadores merengues, incluido Mourinho.

... ¿y si remontan Mario?...

 

Por Alfonso Acosta Caparrós, colaborador de Soyperiodista.com.