Estudiantes crean “app” que facilita interacción entre personas sordas y oyentes

Noticias destacadas de Tecnología

Se trata de una herramienta que permite enviar mensajes en tiempo real utilizando la lengua de señas colombiana, para ayudar a cerrar la brecha digital que afecta a las personas con discapacidad.

Según el Instituto Nacional para Sordos (INSOR), hay por lo menos 554.000 personas con esta condición en Colombia, de las cuales el 70 % se encuentra en niveles de pobreza o vulnerabilidad. Aunque no hay datos exactos sobre su grado de bilingüismo (es decir, que manejen tanto lengua de señas como español), una buena parte de ellas tiene como primera la lengua de señas.

Con esto en mente, un grupo de estudiantes de Ingeniería de Sistemas y profesores de la Universidad de San Buenaventura, en Bogotá, crearon una aplicación para facilitar la comunicación de personas sordas o con alguna discapacidad auditiva en entornos educativos. La herramienta se llama SignChat y se empezó a gestar en 2018.

Lea más noticias de tecnología: Whatsapp, Telegram, Signal... ¿qué las diferencia y cuál sería mejor usar?

De acuerdo con sus creadores, esta app funciona como una red social. A través de ella se pueden enviar mensajes, personalizar perfiles, agregar contactos y subir fotos, pero el diferencial está en que al inicio le solicitará al usuario elegir entre el idioma español y la lengua de señas colombiana. También incluye un teclado dactilológico que interpreta los caracteres del idioma español en la seña correspondiente.

“Buscamos una interacción entre las personas oyentes que no entienden de lengua de señas y las personas sordas a las que se les dificulta un poco el idioma español”, asegura Óscar Erazo, uno de los alumnos detrás del proyecto. La app tiene un chat que le permite a una persona con discapacidad auditiva enviar un texto escrito en lengua de señas para que su contraparte lo pueda leer en español y viceversa.

SignChat también incorpora apoyos, textos de varios tamaños, colores y contrastes especiales para quienes presenten alguna deficiencia visual. Estos elementos están disponibles para que el usuario personalice la app como mejor le parezca.

“La idea es aportar una herramienta que se adapte a las necesidades reales de la gente. Cerramos la brecha digital al hacer que las personas, sin importar su condición, puedan acceder a la tecnología”, afirma el estudiante.

Una de las razones que los motivó a desarrollar esta aplicación fue la búsqueda de un mecanismo que pudiera facilitarles la experiencia en aulas de clase a estudiantes con discapacidad auditiva. Yamil Buenaño, profesor de la facultad de Ingeniería y una de las cabezas del proyecto, cuenta que solía tener un alumno que asistía a sus clases con un intérprete, lo que le permitió sacar buenas notas. Sin embargo, no pudo costearlo por mucho tiempo y cuando dejó de llevarlo su proceso académico desmejoró considerablemente.

“Hay una gran población que está desescolarizada debido a la falta de comunicación. Ya que nosotros construimos soluciones a partir de tecnología, pensamos en cómo poder ayudar mediante dispositivos móviles, que son una herramienta generalizada”, dice Buenaño. “La idea es que esta aplicación sirva de mediador para las personas que no pueden tener un intérprete”.

En esa línea, el profesor afirma que se encuentran desarrollando una función de dictado por voz para que la herramienta pueda, por ejemplo, transcribir una clase completa en vivo y pueda expresarla en lengua de señas o texto, según lo decida el usuario.

Erazo y Buenaño cuentan que el prototipo de la herramienta ha sido bien recibido por la comunidad académica. En noviembre pasado participaron en el Congreso Internacional sobre Aplicación de Tecnologías de la Información y Comunicaciones Avanzadas para mejorar la Accesibilidad (ATICAcces 2020), organizado por la Universidad de Alcalá (España), y obtuvieron el primer lugar como la mejor ponencia del evento.

A ello se suma que la app ya ha sido evaluada por intérpretes, personas sordas que dominan español y usuarios a los que se les dificulta el idioma. Todos han dado buenas retroalimentaciones sobre la herramienta y han conseguido ejecutar las tareas más básicas en un período de tiempo similar al que utilizan en aplicaciones de mensajería o parecidos.

Por el momento, los desarrolladores están trabajando en la conversión de audio a la simbología de señas que planean incorporar y en una infraestructura más robusta que permita el uso masivo de la aplicación. De hecho, ya han trabajado de la mano con la Institución Educativa Distrital Los Tejares, en la localidad de Usme, un colegio que maneja programas de inclusión para estudiantes de primaria y bachillerato.

Según Erazo, esperan que SignChat esté lista dentro de unos seis meses para luego incluirla de manera gratuita en la tienda de aplicaciones Play Store, de Google, pues su mayor aspiración es que la app pueda ser utilizada a gran escala por quienes más lo necesitan.

“Dentro de la filosofía de la universidad está el servir. Nuestra idea es generar un aporte a la sociedad y este es el grano de arena que podemos dar”, concluye Buenaño.

Comparte en redes: