Al ritmo de los 'mochileros'

Líderes en los barrios, mochila al hombro, son los encargados de ofrecer a nombre de candidatos la compra de votos. El miércoles en la Arenosa, primera parada de la 'Caravana de la democracia' con un debate entre los aspirantes a la Alcaldía.

En los barrios de Barranquilla se les conoce como los “mochileros”. Son aquellos líderes que siempre aparecen en épocas de campaña electoral para fungir como intermediarios entre los ciudadanos y los candidatos en la ‘negociación’ de la compra de votos. Mochila al hombro, siempre cargada de plata, se encargan de hacer el ofrecimiento y lo complicado del asunto, explica Mario Barraza, coordinador de la Misión de Observación Electoral (MOE) en el Atlántico, “es que una de sus labores es proteger la identidad del mismo aspirante para el que trabajan y, por lo tanto, cuando alguien se atreve a hacer la denuncia, nunca se habla con nombres propios”.

Por estos días de efervescencia electoral en la Arenosa se ha hecho famoso lo que se conoce como “el combo”: “Están ofreciendo $150 mil por el voto para gobernador, alcalde, Concejo y Asamblea juntos”, explica Barraza. Una situación que los barranquilleros asumen con jocosidad. “Eso es pura creatividad política”, dicen, acostumbrados al trueque de su sufragio por dinero. Todos saben que es una práctica ilegal, pero coinciden en no saber exactamente por qué y están dispuestos a volver a prestarse para la compraventa de votos siempre y cuando les cumplan con la paga.

“Antes trabajábamos con materiales (tejas y cemento). La persona se inscribía con nosotros y se los entregábamos un día después de elecciones. Ahora entregamos dinero porque la Policía quita los materiales”, le reconoció a El Espectador, en febrero del año pasado, en vísperas de las elecciones para Congreso, uno de los mercaderes de votos. Hoy, según una denuncia hecha por el candidato a la Gobernación Alfredo Palencia, el sufragio se cambia hasta por marihuana: “El cemento pesa y el eternit hace bulto y pone en evidencia el tráfico malsano de la compra y venta de votos. Como hay una población grande y adicta, ahora le están ofreciendo droga”, señaló.

Pero además, según la MOE, una de las mayores amenazas para el proceso electoral en el Atlántico tiene que ver con la trashumancia de sufragantes. Y aquí sí que hay dato revelador: en la totalidad de los municipios del departamento (23) se denunciaron hechos irregulares en la inscripción de ciudadanos, situación que ya está en conocimiento del Consejo Nacional Electoral. Vale la pena recordar que en 2003 el organismo electoral dejó sin efecto la inscripción de 215 mil personas en Barranquilla, quienes pretendían participar en los comicios locales de ese entonces y que se hicieron zonificar en lugares distintos a aquellos en los que en realidad vivían.

El más reciente informe de Riesgos de la Defensoría del Pueblo para el departamento del Atlántico advierte que, considerados los antecedentes en materia electoral y los hechos que se han registrado a lo largo de este año, puede establecerse una situación de riesgo alto para los municipios de Barranquilla, Soledad y Puerto Colombia, por la ocurrencia de amenazas y posibles atentados, homicidios, vulneración del derecho a ser elegido y constreñimiento al sufragante. Igualmente, por los antecedentes en la configuración del poder local y la incidencia ejercida por grupos armados ilegales en el pasado reciente en la configuración de los gobiernos municipales y de las mismas candidaturas, se consideran en situación de riesgo medio los municipios de Malambo, Galapa, Sabanagrande, Sabanalarga, Baranoa, Campo de la Cruz y Santa Lucía, por posible corrupción al sufragante y amenazas.

Dice el documento de la Defensoría que hay también una fuente de riesgo en lo que tiene que ver con los grupos armados ilegales surgidos tras la desmovilización de las autodefensas y de ‘Los Rastrojos’: “En el Atlántico operan varias estructuras que se autodenominan ‘Águilas Negras’, ‘Los Urabeños’, ‘Los Paisas’ y ‘Los Rastrojos’, que tienen interés en el proceso electoral con miras a mantener la injerencia sobre las administraciones municipales. Durante el presente año se han incrementado las amenazas en contra de dirigentes políticos pertenecientes al Polo Democrático en Barranquilla”.

Y agrega el informe: “La diputada de ese partido a esta misma corporación, Nestar Franco de Ferrer, ha sido víctima de amenazas desde junio de 2010 y su nombre apareció en un panfleto de las ‘Águilas Negras’ el 4 de abril de 2011. Néstor Aníbal Brugés Medina, quien se desempeña como presidente de la misma colectividad en el Atlántico, y candidato al Concejo de Barranquilla, ha recibido amenazas e intimidaciones que fueron denunciadas ante la Fiscalía”.

Asimismo, dirigentes políticos de otras colectividades también han sido objeto de presiones: el concejal por Cambio Radical y candidato a esa misma corporación Oswaldo Díaz fue amenazado en un panfleto de las ‘Águilas Negras’ el 4 de abril de 2011. En ese mismo papel aparecieron los nombres Bernardo Hoyos, exalcalde de Barranquilla; Alfonso Camerano, del Polo Democrático; Alfredo Palencia, candidato a la Gobernación, y Tarquino Pacheco, exrepresentante a la Cámara.

Es el panorama electoral que hoy muestran el Atlántico y su capital, Barranquilla, donde seis candidatos se pelean la Alcaldía: Juan Alberto García (independiente), Irene Arzuza (Mira), José Moisés Pineda (MIO), Elsa Noguera (Cambio Radical), Haroldo Noguera (PIN) y Antonio Bohórquez (Polo Democrático). También está inscrito un movimiento que promueve el voto en blanco, que lidera el exalcalde Hoyos. El reto para todos es cambiar ese manto de duda que por culpa de la compra de votos, la trashumancia y las amenazas cubre la ciudad y el departamento cada vez que hay elecciones.

últimas noticias