Candidatos, a puerta cerrada

La maquinaria de los partidos y el poder de los congresistas serán definitivos en la recta final de las elecciones.

Estamos en la recta final. De acuerdo con la normatividad, los más de cien mil candidatos a las elecciones de autoridades locales y regionales en las elecciones del próximo domingo realizaron ayer el cierre de campañas en la plaza pública y desde hoy todos sus actos deberán hacerse a puerta cerrada. Y es precisamente en este momento crucial en el que no se pueden hacer manifestaciones públicas, que cobra importancia la ‘maquinaria política’ de los partidos y movimientos políticos, y se hace fundamental la influencia de sus dirigentes sobre el electorado.

Ahora, senadores y representantes a la Cámara serán las principales figuras políticas para promocionar a los candidatos en sus regiones. Serán los llamados a darle ese último, y para muchos definitivo, impulso a las campañas. Por eso, en el Capitolio Nacional no habrá sesiones esta semana. Los congresistas estarán ocupados buscando catapultar a sus candidatos, en reuniones a puerta cerrada con líderes comunales y ciudadanos, buscando desequilibrar la balanza en la recta final de los comicios.

Para quienes dudan del poder que tiene la ‘maquinaria política’, el ejemplo más cercano se dio en las pasadas elecciones presidenciales, cuando una semana antes de la cita en las urnas las encuestas anunciaban un cerrado duelo entre el hoy primer mandatario Juan Manuel Santos y Antanas Mockus. Incluso, hubo sondeos que le daban el primer lugar en la intención de voto al candidato de los verdes. Santos ganó con más de 3’600.000 votos de ventaja en primera vuelta. Y en segunda, apoyado en los partidos que hoy integran la coalición de Unidad Nacional —Liberal, Conservador, la U y Cambio Radical— logró una apabullante victoria sacándole más de cinco millones de votos a su rival.

Claro, el escenario no es el mismo. Ahora se trata de la lucha por el poder local y regional. Pero es claro que los parlamentarios van a tratar de repetir ese ejercicio en cada una de sus regiones, activando al máximo sus maquinarias para tratar de reforzar la ventaja o darle un giro a la tendencia que dictan las encuestas. Así lo reconocen los principales dirigentes de cada una de las colectividades. Lucho Garzón, presidente del Partido Verde, afirma que siendo una colectividad tan joven, el objetivo es la consolidación: “He recorrido el país haciendo un trabajo serio y fortaleciendo los equipos regionales para que la militancia de base refuerce el voto verde en esta última semana”, dice.

El presidente de la U, el senador Juan Lozano, por su parte, confía en el compromiso de la base política de la colectividad: “Nosotros ya echamos raíces en las regiones, somos la bancada parlamentaria más grande y el partido con más candidatos en el país, con listas en todos los municipios. Ahora, con toda la disciplina, los candidatos y miembros del partido tienen que comunicar nuestras banderas para que este resultado se vea en las urnas, como sucedió el año pasado en las elecciones a Congreso y Presidencia”.

En Cambio Radical la situación no es diferente. El director de la colectividad, Carlos Fernando Galán, afirma que “la fuerza política del partido se movilizará en cada una de las regiones para promover el voto en favor de los candidatos propios y los que son apoyados en coalición. Los congresistas de Cambio saben cómo llegar a la gente y plantearle los principios que estamos defendiendo: la consolidación de ideales liberales a través de una política limpia”.

Rafael Pardo, director del Partido Liberal, al igual que los otros directores, reconoce que cada candidato cerrará a su manera la campaña, pero advirtió que en su colectividad existe “una estructura unificada del mensaje y de las propuestas. Hay una relativa identidad común en los candidatos. En las próximas elecciones vamos a tener la mayor fuerza en concejales y diputados. Calculamos tener entre siete y 12 gobernaciones de partido, y de cinco a ocho en coalición. Creemos que podemos llegar a tener entre ocho y diez capitales. Lo que muestra una recuperación importante del partido, que hoy tiene tres capitales. En la costa también vamos a observar una recuperación significativa, ya que habíamos sido, literalmente, borrados del mapa político por fuerzas ilegales”.

A su vez, José Darío Salazar, director de la colectividad azul, explicó que “el Partido Conservador siempre ha dado buenos resultados en las elecciones regionales, todos los congresistas y dirigentes del partido están haciendo un gran esfuerzo, actuando como jefes de debate en cada una de las regiones y esta semana es la hora del gran esfuerzo, del impulso final. Vamos a ver el 30 de octubre si sufrimos la derrota de la que habla Pastrana o nos mantenemos como una gran fuerza política, que creo es lo que va a suceder”.

Bien es sabido que detrás de la apuesta de los partidos está la lucha por el poder político regional, un factor clave a la hora de garantizar la reelección de los congresistas dentro de tres años. Por ejemplo, es de público conocimiento el cerrado duelo entre los senadores Juan Fernando Cristo y Juan Manuel Corzo, en Norte de Santander; los representantes Guillermo Rivera y Luis Fernando Ochoa, en Putumayo; o que en el Valle del Cauca están enfrentados los senadores de la U Roy Barreras y Dilian Francisca Toro, y quienes apoyan al liberal Jorge Homero Giraldo, contra la bancada conservadora y el expresidente Álvaro Uribe, que respaldan a Ubeimar Delgado.

Pulsos como estos se repetirán a lo largo del país, ahora a puerta cerrada. Hay quienes dicen que las elecciones, sean cuales sean, siempre se definen en la última semana. “Estamos hablando de la lucha por el poder, que significa el manejo de los recursos públicos. Y en ese sentido hay una realidad: quien gana es el que puede cobrar una cuota de este poder local”, dice el analista Fernando Giraldo. Es por eso que los parlamentarios del país estarán en ‘acuartelamiento’ en sus ciudades y departamentos.