La concepción israelí de la paz

Mucho se ha hablado de la iniciativa de reconocimiento del Estado palestino.

Entre los argumentos difundidos por Israel se menciona frecuentemente que se trata de una medida unilateral, que atenta contra la paz y la estabilidad regional. Además, que es Palestina quien ha rechazado las negociaciones y que la Autoridad Nacional Palestina quiere organizar un complot internacional en contra de Israel.

Todo esto es falso. En primer lugar, la iniciativa nunca es unilateral. Al contrario, se trata de poner el tema palestino-israelí a consideración de 193 países que componen la Asamblea General de las Naciones Unidas. En ese sentido, la iniciativa se tramita en la instancia más multilateral que tiene el sistema internacional.

Israel sí puede hablar de unilateralismo. El nacimiento mismo de Israel fue, en 1947, una acción unilateral que tuvo como cómplices intereses europeos y estadounidenses. Cuando Israel invadió lo que quedaba de Palestina, en 1967, no le consultó a la comunidad a la hora de quedarse permanentemente en los territorios ocupados.

Cuando Israel siembra colonos provenientes de todo el mundo, desde indígenas peruanos hasta tailandeses, para engañar a la comunidad internacional vendiendo la falsa idea de la existencia del judaísmo transnacional y el derecho al retorno, lo hace de manera unilateral.

Cuando Israel desafía a la Corte Internacional de Justicia y construye el muro del apartheid, robando aún más territorio palestino, lo hace sin consultarle a nadie. Israel sí sabe qué es el unilateralismo.

En segundo lugar no se trata de una medida que atente contra la paz o que aleje los diálogos. Al contrario, se trata de una medida que busca relanzar los diálogos de paz bilaterales, pero ahora con una base sólida desde el derecho internacional y no en la escasa voluntad política israelí.

Una base sólida y legal, que haga que Israel cumpla sus compromisos; que le recuerde que Jerusalén no es su capital y que cuando se sienta a negociar no lo puede hacer desde la arrogancia, pensando que el gobierno de Tel Aviv hace concesiones cuando en realidad se trata de cumplir o no el derecho internacional. Israel sabe muy bien cómo pasar por encima del derecho internacional.

En tercer lugar, cuando más cerca se estuvo de la paz, un joven judío asesinó no sólo al primer ministro israelí de ese momento, Yitzhak Rabín, sino que asesinó por completo el proceso de paz. También, Israel ha incumplido los compromisos de Oslo, Campo David, Wye River, Taba y Anápolis. Israel sabe muy bien cómo huir de los diálogos y dilatar la paz.

Finalmente, no es necesario construir un complot contra Israel, cuando históricamente se ha entretenido invadiendo al Líbano, Siria, Egipto y Jordania. Cuando ha usado pasaportes europeos robados para cometer asesinatos internacionales y cuando públicamente afirma que apoyará a las guerrillas kurdas en contra del régimen legal de Turquía. Israel se ha encargado de que la comunidad internacional diga ya basta. Sólo queda esperar.

* Embajador de Palestina en Colombia

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