Condenan a Jorge Noguera

Magistrados dieron credibilidad al exjefe de informática Rafael García. Exfiscal Mario Iguarán y Sabas Pretelt serían investigados.

El exdirector del DAS Jorge Noguera, calificado por el expresidente Álvaro Uribe como un “buen muchacho” y por quien dijo poner las manos en el fuego, tendrá que pagar 25 años de prisión. La Corte Suprema lo condenó por nexos con las Auc, por su mediación en el asesinato del sociólogo Alfredo Correa de Andreis, por destrucción de documento público y por revelar asuntos secretos.

También deberá pagar una multa cercana a los $3.500 millones e indemnizar a los familiares del sociólogo asesinado con casi $300 millones. De acuerdo con la investigación, Noguera puso esa institución de seguridad al servicio del bloque Norte de las Auc, nombrando colaboradores en el organismo, entregando información privilegiada y protegiendo a narcotraficantes cercanos a Rodrigo Tovar Pupo, alias Jorge 40, al frenar operaciones para capturarlos.

Tras analizar las evidencias y los testimonios, para los magistrados fueron evidentes el nexo y el beneficio que les prestó a los comandantes desde la dirección del organismo de seguridad. “El exdirector del DAS actuó con conocimiento y voluntad. Paradójicamente, quien debía proteger y favorecer a la comunidad de las actividades de los grupos delincuenciales, terminó asociado con uno de ellos para favorecer en forma decidida sus intereses, con pleno conocimiento de la ilegalidad y con total voluntad de hacerlo”, dijo la Corte.

Los magistrados consideraron que “en su condición de director del DAS aprovechó su poder para promocionar y facilitar las actividades delictivas del bloque Norte de las Auc, del cual hacía parte el frente Resistencia Tayrona, favoreciendo los intereses de sus dos cabecillas: Jorge 40, y Hernán Giraldo Serna, alias El Viejo”.

Pese a que la Fiscalía también acusó a Noguera por los asesinatos de Zully Codina Pérez y Fernando Pisciotti Van Strahlen, los magistrados lo absolvieron.

Esta es la primera condena a uno de los escuderos de Uribe durante su gobierno. Tal era la confianza que le tenía el exmandatario, que lo defendió a capa y espada desde el momento en que empezó el proceso penal e incluso se comprometió a pedirle perdón al país en caso de resultar condenado. Ayer Uribe tuvo que cumplir su promesa y lo hizo a través de su cuenta de Twitter: “Nombré a Jorge Noguera por su hoja de vida y su familia. He confiado en él. Si hubiera delinquido, me duele. Ofrezco disculpas a la ciudadanía”, dijo.

Pese a que en el proceso las víctimas pidieron a la Corte que ordenaran la investigación contra el expresidente Uribe, la Sala Penal no encontró motivos para hacerlo.

Compulsa de copias

La decisión de la Corte no se quedó en el fallo contra Noguera. Todas las pruebas cuentan una historia compleja sobre la relación de los paramilitares con varias autoridades que colaboraron en su plan criminal de expansión.

Por esta razón, los magistrados no pasaron por alto las evidencias que apuntaban a otras personas y enviaron copias del expediente para que investigaran la Fiscalía y la Comisión de Acusación de la Cámara de Representantes.

Por la presunta participación en el asesinato de Fernando Pisciotti, político de El Banco (Magdalena), pidió que investigaran a Matías Olivero del Villar, exalcalde de ese municipio; Alfonso Campo Escobar, exrepresentante a la Cámara; Trino Luna Correa, exgobernador de Magdalena, y a su hermano Juan Carlos Luna Correa. En contra de ellos existe la versión del desmovilizado Wilson Poveda ante Justicia y Paz.

Por el asesinato de Alfredo Correa de Andreis, a Giancarlo Auque de Silvestri, exdirector general de inteligencia del DAS; Rómulo Betancurt, Alfredo Valle Anaya y Enrique Ariza.

Por entregar información de sindicalistas y el asesinato de Adán Pacheco pidió procesar a Javier Valle Anaya, subdirector del DAS en Magdalena, y a Rafael García, exjefe de informática del DAS. Como evidencia están los archivos del computador de Jorge 40, incautado a alias Don Antonio.

Por falso testimonio, al fiscal Alfonso Trillera. En su contra remitió la declaración del detective Juan Carlos Sánchez y copias de un proceso en la Procuraduría. Por nexos con el bloque Norte de las Auc, a Emilio Vence Zabaleta, exdirector del DAS en Atlántico; a Rómulo Betancurt, exdirector seccional del DAS en Bolívar, y a Henry Rubio. Los señaló Salvatore Mancuso.

El grupo lo cierran el exfiscal general Mario Iguarán Arana y el exministro del Interior Sabas Pretelt, debido a la denuncia de Noguera por posibles irregularidades en su proceso.

García, clave en el caso

Jorge Noguera y Rafael García se conocían desde 1995, cuando trabajaron en la Sociedad Portuaria de Santa Marta. Luego Noguera trabajó con la esposa de García en la Corporación Autónoma Regional de Santa Marta. Se reencontraron en la campaña presidencial de Álvaro Uribe. Una vez Uribe nombró en 2002 a Noguera en el DAS, éste vinculó a García como jefe de informática.

Con él en la dirección del DAS, las Auc tuvieron casi de inmediato las puertas abiertas para infiltrar el organismo. Sin embargo, esto sólo se hizo notorio cuando ingresó a la subdirección del organismo José Miguel Narváez, a quien luego Salvatore Mancuso señaló como la persona que suministraba adoctrinamiento no sólo a las Auc, sino a las Fuerzas Militares, colaboración que se mantuvo mientras fue asesor del Ministerio de Defensa.

La crisis se desató a finales de 2005, cuando Narváez fue declarado insubsistente y trascendió que su salida obedecía a investigaciones internas que daban cuenta, por ejemplo, de que el jefe narcotraficante Carlos Mario Jiménez, alias Macaco, había organizado una especie de oficina adjunta para recibir información privilegiada del organismo.

Fue después de este escándalo cuando Rafael García, exjefe de informática del DAS, apareció disparando acusaciones contra Noguera, luego de ser acusado ante la justicia por adulterar archivos del DAS para favorecer a narcotraficantes.

La Corte, al analizar toda la declaración y contrastarla con otras, le dio credibilidad. “Está probada la veracidad de los hechos relatados por García. Existe prueba documental y testimonial que los consolida”, indicó.

Parapolítica y chuzadas

El escándalo de los nexos de Noguera con las Auc no paró y, por el contrario, otros procesos penales se fueron desprendiendo. Tras su salida del DAS, Noguera fue nombrado cónsul de Colombia en Milán (Italia), en una medida para capotear el escándalo.

El DAS estaba en la mira de los organismos de justicia y del periodismo que, poco a poco, fueron develando cómo, además de la permisión del organismo para que el paramilitarismo actuara a sus anchas, el DAS fue utilizado para desarrollar una sistemática campaña de persecución y hostigamiento contra opositores políticos, defensores de derechos humanos, periodistas y, más tarde, magistrados de la Corte que empezaban a adelantar las primeras pesquisas de la parapolítica.

Para el año 2007, Jorge Noguera tuvo que regresar de Europa para ponerse a disposición de la justicia. En medio de las delaciones, la aparición de nuevos testigos y las pesquisas de la Fiscalía y la Corte, fue quedando en claro que Noguera había facilitado a los jefes paramilitares Hernán Giraldo y Jorge 40 el acceso a información privilegiada del Estado, al tiempo que empezó a quedar en claro el papel desarrollado por Narváez como otro enlace del paramilitarismo.

Durante los últimos años, la situación de Noguera, Narváez y de altos funcionarios del DAS empezó a agravarse. Y, lo peor, trascendió que durante la gestión de ambos se puso en marcha en el DAS un temible escenario conocido como el G3, punta de lanza para una campaña sistemática de persecución, interceptaciones telefónicas ilegales y otras irregularidades contra supuestos blancos del Estado, que no eran otra cosa que opositores del gobierno, periodistas, políticos y magistrados.

Sin concluir muchas de las investigaciones, con la sentencia de Noguera queda claro cómo, bajo su mando el organismo de inteligencia se convirtió en un satélite de la organización paramilitar.

 

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