Desautorización presidencial

Un día después de que el ministro de Agricultura presentara al Congreso el proyecto de baldíos, el mandatario pidió retirarlo. Algo similar les ocurrió al ministro de Defensa y el exministro de Justicia.

Consejo de ministros en la Casa de Nariño. / SIG

La petición del presidente Juan Manuel Santos de “retirar el proyecto sobre baldíos para garantizar que se ajuste a los principios establecidos para el desarrollo del campo”, hecha tan sólo un día después de su radicación ante la Secretaría General de la Cámara de Representantes, cayó como un baldado de agua fría en el Ministerio de Agricultura.

Primero, porque desde esta misma cartera se había desmentido el rumor de que lo iban a retirar. Y segundo, porque advirtieron que en el consejo de ministros se le había dado el visto bueno al proyecto, y desestimaron la versión de que la iniciativa no había sido consultada lo suficiente. Pero al final el ministro Rubén Darío Lizarralde fue desautorizado por el jefe de Estado.

La situación llevó a que se especulara sobre la renuncia de Lizarralde al cargo y obligó a que se realizara una reunión entre el ministro y el mandatario, ayer en la Casa de Nariño. Al término del encuentro, Lizarralde sostuvo que no renunciaría y que aunque retiraría el proyecto para precisar algunas cosas, muy pronto volvería con el articulado al Capitolio Nacional.

“Vine a hablar con el presidente sobre el proyecto de ley. Él tenía una preocupación sobre un artículo que podría dar la sensación en su redacción que se iba a legalizar la situación de acumulaciones anteriores (...). Este proyecto requiere de algunas precisiones en el articulado que permitirán mayor claridad sobre el mismo”, señaló el ministro a las puertas del palacio presidencial.

Sin embargo, esta no es la primera vez que el presidente Santos le da la espalda a uno de sus subalternos. Hace pocos días, el jefe de Estado afirmó ante los medios de comunicación que el supuesto plan de las Farc para atentar contra el expresidente Uribe y el Fiscal, Eduardo Montealegre, proviene de un informe de inteligencia “que además es viejo”.

Unas semanas antes el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, había anunciado en una rueda de prensa de última hora que fuentes de inteligencia de la Policía Nacional habían detectado un plan para atentar contra el exmandatario y el Fiscal General.

Pero la contradicción entre la “información de última hora” del ministro de Defensa y lo que el presidente Santos consideró “información vieja” no fue desarrollada por los medios nacionales, que se concentraron en la disputa entre Santos y el expresidente Uribe, cuando éste acusó al mandatario de “ocultarles delitos a las Farc”.

Existe otro episodio en que el presidente Santos se sacudió la responsabilidad y el Ministro de Justicia del momento fue quien cargó con el costo político de una iniciativa de Gobierno. El 22 de junio de 2012 en el Congreso de la República, en una antiética sesión de conciliación, un grupo de parlamentarios seleccionaran lo que más beneficiaba a los funcionarios aforados en los textos de Senado y de Cámara del proyecto de reforma a la justicia y dejaron un documento repleto de privilegios para congresistas y magistrados.

Ante ese panorama, la iniciativa de reforma a la justicia, que era de autoría del Gobierno, fue objetada por el presidente Santos, quien acusó a los conciliadores de actuar irregularmente. “El Gobierno ha detectado que se introdujeron unos cambios que en nada favorecen a la justicia y la transparencia y, en particular, algunos que son verdaderos ‘micos’, como se dice a los malos agregados que a última hora se les cuelgan a los proyectos”, señaló entonces.

Al mismo tiempo, el entonces ministro de Justicia, Juan Carlos Esguerra, presentaba su renuncia irrevocable al cargo y en mentideros políticos se decía que el presidente le había dado la espalda. Esguerra se despidió con la siguientes palabras del gabinete: “Tengo igualmente claro que a los funcionarios públicos y los funcionarios de Gobierno nos corresponden responsabilidades políticas y en este caso, desde luego, esos mismos principios implican que debo asumir esa responsabilidad política, que es lo que ha determinado que presentara con carácter irrevocable mi renuncia al señor presidente de la República”.

últimas noticias