El "chancecito" de Peñalosa

Por primera vez, el candidato del Partido Verde a la Alcaldía de Bogotá y el exmandatario salieron juntos a recorrer las calles de la capital, como parte del relanzamiento de la campaña.

Sin mayores sorpresas, las más o menos 80 personas que no le han perdido ni pie ni pisada durante los últimos 40 minutos estallan en aplausos cuando el expresidente Álvaro Uribe (presidente, a secas, para la multitud de fanáticos) toma el megáfono y se dirige a ellos, risueño:

“¿Cuántos años estuvo el doctor Enrique Peñalosa en la Alcaldía?”, les pregunta. Más aplausos. “Apenas tres”, se contesta él mismo. “¿Y hace cuánto tiempo fue eso?... ¡Pues hace 11 años!”, vuelve y responde el mismo Uribe antes de que la bulla le ahogue el discurso.

“Por eso, denle un chancecito de otros cuatro años... Ahora lleguen a las casas a hablarle al esposo, a la esposa, a los padres, a los abuelos... Porque cada uno de ustedes tiene que ser como un gran jefe de debate en los hogares para que el doctor Peñalosa pueda llegar a la Alcaldía”.

De pantalón caqui y buzo vinotinto, el exmandatario está montado en un andén alto usado como improvisada tarima, en la esquina de la calle 80 Sur con carrera 4ª, barrio Yomasa, localidad de Usme, en Bogotá. A su lado, Peñalosa, los congresistas Gilma Jiménez y Alfonso Prada; Luis Eduardo Garzón, presidente del Partido Verde; Juan Lozano, presidente del Partido de la U; Óscar Iván Zuluaga, exministro consentido de Uribe. También estallan en aplausos.

De esa manera arrancó ayer en tres localidades del sur de la capital (además de Usme, la escena se vivió en Ciudad Bolívar y Bosa) el relanzamiento de la campaña a la Alcaldía de Bogotá del candidato verdeuribista Enrique Peñalosa, quien por primera vez salió a caminar las calles de los barrios de la mano del que tal vez sea su aliado más importante: el expresidente Uribe. Un matrimonio político —al amparo de los partidos Verde, de Peñalosa, y de la U, de Uribe— que decidió salir de las reuniones a puerta cerrada para estrechar la mano de sus potenciales votantes.

Se abrazaron y sonrieron entre sí y también se dejaron abrazar y sonrieron para todas las fotos que les pidieron en los tres recorridos. Una estrategia a la que apelan apenas seis días después de que este diario revelara una encuesta (realizada por la firma Gallup Colombia) en la que desaparece el empate técnico entre Peñalosa y Gustavo Petro y a la cabeza de la contienda queda este último, con un 25% de intención de voto. contra el 19% registrado por el exalcalde.

El relanzamiento de Peñalosa (que recuerda el que hizo Juan Manuel Santos en la pasada campaña presidencial cuando su principal competidor, Antanas Mockus, le pisaba los talones en los sondeos) cuenta también con otro aliado que ayer no participó de la correría y sabe mucho de ganar elecciones. Se trata del controvertido asesor J. J. Rendón —ver nota anexa—, quien será el estratega de la campaña.

Sobre ambos asuntos, encuesta y Rendón, contestaron ayer Uribe y Peñalosa a los periodistas que cubrieron su evento: “Sin importar las encuestas seguimos trabajando”, dijo el exmandatario. “¿Guerra sucia? Guerra sucia la que han hecho los que me han inventado eso de los bolardos. He hecho política toda la vida de una manera correcta y eso no va a cambiar”, agregó el candidato.

A las 11:24 a.m., bajo una insistente llovizna con sol, el dúo comenzó a recorrer Usme prometiendo a su paso la creación de 21 centros para la educación superior, entre otras propuestas. La romería a su alrededor no se hizo esperar con sus pitos, gritos, palmas y empujones, por lo que la caminata quedó reducida a tomarse fotos con los dos políticos.

Un Uribe de excelente humor decía: “Venga, señora, salude al doctor Peñalosa, salude a Gilma... Venga, amigo, cuéntenos, usted qué le quiere preguntar al doctor Peñalosa... ¡Pásenme a esa niña para que se tome la foto con el doctor Peñalosa!... Un saludo a todos, un saludo con mucho cariño”.

Al rato llegó al lugar Jerónimo Uribe, el hijo menor del expresidente, para acompañar con discreción la comitiva: “Apoyo la campaña yendo a eventos cada vez que se puede”, le dijo a este diario en una esquina vacía de la calle.

A las 12:30 p.m. todos subieron a la improvisada tarima en el andén más alto de la calle. Les llevaron un megáfono. Habló ‘Lucho’ Garzón. Habló Gilma Jiménez. Habló Juan Lozano. Habló Óscar Iván Zuluaga. Habló Alfonso Prada. Todos celebraron a su candidato. Una señora gritó: “¡Lloviendo y haciendo sol son las gracias del Señor! ¡Viva Uribe, viva Peñalosa!”.

El expresidente se despidió: “Para que vean que no los he abandonado”.

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