Grecia votó “no”

Con esta votación toma fuerza la posibilidad de que el país heleno deje la moneda común, desestabilizando el contexto económico y político de Europa. EE.UU. mediaría para que eso no ocurra.

Cerca de 5.000 partidarios del "no" afluían este domingo a la plaza Syntagma, en el centro de Atenas, para festejar su victoria frente al “sí”. AFP

El no se impuso con fuerza este domingo en el referéndum convocado por el gobierno griego de Alexis Tsipras para votar sobre la aceptación o el rechazo a las medidas propuestas por los acreedores (el Banco Central Europeo, el Fondo Monetario Internacional y la Unión Europea) a cambio del desembolso del rescate.

Tsipras aseguró que la decisión de los griegos “no es una ruptura con Europa”, sino que “refuerza nuestro poder de negociación”. A su vez el ministro de Finanzas, Yanis Varoufakis, aseguró que se trata de “una herramienta que servirá para tender una mano cooperativa a nuestros socios” y aseguró que a partir de hoy el Gobierno trabajará con sus acreedores para “encontrar un terreno de acuerdo”.

El docente colombiano Jerónimo Ríos, investigador de ciencias políticas de la Universidad Complutense de Madrid, comentó que “el resultado de ayer pone en evidencia, de un lado, un respaldo político al Gobierno actual, pero, sobre todo, la necesidad de replantear profundamente una situación de quiebra”.

En el caso de que hubiera ganado el sí, habría significado continuar con las maniobras de austeridad, afectando la sostenibilidad y el gasto fiscal, la demanda interna y la balanza de pagos. “Hubiésemos tenido más austeridad, además de revueltas sociales y muy posiblemente la elección de un gobierno de extrema derecha en Grecia”, dijo Francesco Bogliacino, profesor de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Colombia.

Con la decisión de los griegos de no apoyar más las ayudas de Europa, la salida del país heleno de la Eurozona toma más fuerza. “Esta sería una situación en la cual las autoridades europeas son las que están empujando hacia la salida”, agregó Bogliacino, y señaló que si Grecia se retira del euro el mercado se preguntaría cuál es el siguiente país en salir, “y pasaríamos a un escenario muy especulativo, en el cual el euro podría colapsar internamente y el paso sería volver a las monedas nacionales en todos los países”.

Para Jerónimo Ríos, Europa sigue poniendo énfasis en la necesidad de mayores esfuerzos por parte de una sociedad griega que, se estima, apenas ha sido beneficiaria del 10% de un rescate financiero, mayormente orientado a su sistema bancario. “La sociedad griega llega al abismo tras años de políticas de austeridad, pauperismo y esfuerzos de quienes, mayormente, no han sido ni responsables ni causantes de esta situación”.

De igual manera considera que Europa se ha consolidado como un mecanismo de integración económica, al servicio de la especulación financiera, “en donde la solidaridad es un valor desdibujado en su máxima expresión. Abanderada por Alemania y un afán de cumplimiento taxativo de recortes, que más bien fungen a modo de austericidio, el sentido cooperativo no aparece por ningún lado”.

Entre tanto, Bogliacino considera que el gobierno de Estados Unidos se encuentra muy preocupado por que llegue a consolidarse la salida de Grecia de la Eurozona. “Si esto ocurre van a desestabilizar el contexto económico y político de Europa, en donde buscarían otras áreas de influencia, como ocurrió con Ucrania, y de seguro desde hoy Estados Unidos presionará para que el país heleno llegue a un acuerdo con sus acreedores”.

El presidente francés, François Hollande, citó para mañana una reunión de la Eurozona con el objeto de analizar este revés que afectaría los planes europeos.

Süddeutsche Zeitung, un medio de Alemania, reveló un documento tomado de Wikileaks que resulta especialmente interesante ya que demuestra que la Agencia de Seguridad Nacional de EE.UU. (NSA) ha tenido pinchado el teléfono de la canciller alemana, Ángela Merkel, quien en sus llamadas ya dudaba de que Grecia pudiera llegar a pagar su deuda.