Los contratos de Zambrano

El secretario de Salud de Bogotá, Guillermo Alfonso Jaramillo, habla sobre los dos contratos mencionados por Emilio Tapia a la Fiscalía que comprometen gravemente a su predecesor.

Guillermo Alfonso Jaramillo, secretario de Salud de Bogotá y  Héctor Zambrano, exsecretario de Salud de Bogotá.  / Archivo - El Espectador
Guillermo Alfonso Jaramillo, secretario de Salud de Bogotá y Héctor Zambrano, exsecretario de Salud de Bogotá. / Archivo - El Espectador

Si el procesado contratista Emilio Tapia no le está mintiendo a la Fiscalía, si las filtraciones a la prensa en los últimos días son correctas, lo ocurrido en la Secretaría de Salud de Bogotá durante la administración del alcalde Samuel Moreno (2008-2011) promete convertirse en el próximo gran capítulo del sonado escándalo del carrusel de la contratación.

Las revelaciones del diario El Tiempo y la revista Semana que implican a Héctor Zambrano, exsecretario de Salud del Distrito, y al entonces concejal Hipólito Moreno en una presunta trama de sobornos y tráfico de influencias en la contratación del sector salud, coinciden con muchas de las denuncias hechas una y otra vez por el actual secretario de la entidad, Guillermo Alfonso Jaramillo.

En diálogo con El Espectador, Jaramillo revela nuevos detalles de lo que encontró a su llegada a la entidad, especialmente en lo relacionado con el contrato por $67.000 millones firmado en 2009 para operar el servicio de ambulancias de la ciudad, así como en la creación de la polémica EPS distrital, Capital Salud.


¿Cuándo comenzaron a detectarse las irregularidades en la operación de ambulancias?

En diciembre del año pasado (con el secretario de Salud, Jorge Bernal). Había ambulancias con desaseo, secreciones en el equipo y drogas expiradas, por ejemplo. También ambulancias concentradas en pocos sitios y que no aparecían en el lugar que se reportaba oficialmente.


¿Qué más encontraron?

La Unión Temporal Transporte Ambulatorio incumplió dos compromisos por los cuales ganó más puntos en la licitación. Por un lado, iba a tener cuatro coordinaciones con cuatro unidades móviles. Por el otro, debía tener 22 ambulancias de respaldo por si alguna quedaba fuera de servicio. Nunca tuvo ni lo uno ni lo otro. Aún hoy no lo tiene.


Resulta curioso que durante el período de Zambrano...

¡Todo estuviera en orden! Y lo que más nos preocupa es que el supervisor del contrato, el doctor Manuel Villamizar, siempre dio como trabajado el 100% de lo que se presentaba en las facturas. Es imposible que todas las ambulancias trabajaran todos los días al 100% y nunca existiera la posibilidad de que alguna se varara.


Zambrano siempre defendió la rectitud del contrato, citando una auditoría de la Contraloría Distrital de la época...

Uno de los primeros hospitales que visité fue el de Meissen. Y siempre me dijeron: “Aquí tuvimos permanentemente una comisión de la Contraloría”. En donde encontramos problemas graves, la Contraloría había pasado por allí. Entonces, yo digo: estuvieron, pero de vacaciones.


Según ‘El Tiempo’, Emilio Tapia le dijo a la Fiscalía que Zambrano y el hoy exconcejal Hipólito Moreno (Partido de la U), cobraron comisión por la presunta adjudicación amañada de este contrato. Incluso se habla de que el personal de las ambulancias eran cuotas políticas...

Encontramos fallas en el personal. ¿Cómo es posible que yo tenga una ambulancia con todas esas irregularidades? Un médico no lo permitiría. Pero eso no es todo. Estamos a punto de fallar en un caso de robo, con pruebas y responsables. Tenemos cómo certificar que en las ambulancias se han cometido asaltos a los pacientes.


Usted sancionó a los contratistas a comienzos de año y los obligó a pagar $67 millones diarios. ¿En qué quedó eso?

Nada se ha hecho efectivo. Hay una tutela que ellos interpusieron y que falló en nuestra contra. No estamos de acuerdo con ese fallo, porque dicen que nosotros no les dimos el derecho a la defensa a las empresas que constituyen la Unión Temporal de Transporte Ambulatorio. Pero la unión temporal se conformó como un ente y ese ente tiene un representante legal, con el cual nos entendimos.


¿Han calculado los daños que este contrato le ha generado a la ciudad?

Están perdidos casi $5.000 millones por concepto de dobles pagos, horas no trabajadas, ambulancias que nunca estuvieron. Todo esto lo tenemos registrado en las bitácoras.


Cambiando de tema, o mejor, de contrato, cómo explica usted que Emilio Tapia asegure que la creación de la EPS Salud Capital haga parte del carrusel de la salud...

A mí me preocupa la forma en la que se conformó esa empresa. La Universidad de la Sabana hizo un estudio; luego, la Universidad del Bosque hizo otro estudio. Y en menos de un mes se conformó la empresa, ¡antes de que se entregaran los estudios!


¿Qué decía el estudio de la Universidad El Bosque?

Ellos establecieron que la empresa que se iba a constituir tenía un valor de $24.000 millones. Es decir, que el valor que nosotros le íbamos a pagar a Salud Total, que en ese momento era el régimen subsidiado en Bogotá, era de $12.800 millones (el 51% de las acciones). Nosotros le pedimos a El Bosque más información para entender cómo y por qué dieron esa base. Pero siempre nos mandaban lo mismo y nos decían: “Esto es lo que hay”. Aún hoy no sabemos de dónde salieron los $24.000 millones.


Y antes de que el estudio fuera oficial, se conformó la empresa...

¡Y pagan el 100% del valor en vez del 80% que supuestamente decía el estudio! A nosotros nos preocupa la rapidez con la que se conformó ese contrato. También el hecho de que aún hoy no sepamos ni por qué ni cómo firmaron un acuerdo marco que le dio todas las prerrogativas al socio minoritario (Salud Total) para que manejara la empresa.


¿Qué otros problemas encontró con Capital Salud?

Una grave irregularidad: Capital Salud solamente estuvo plenamente autorizada para operar en diciembre de 2011. Sin embargo, comenzó a operar de forma irregular en julio de 2011.


Justo en la época en la que Zambrano dejó la Secretaría de Salud para convertirse en secretario de Hacienda...

Ahí se tomaron decisiones entre el socio minoritario y el socio mayoritario. Y en la junta directiva estaba el doctor Zambrano.


Sin embargo, aún no hay claridad sobre la relación que tiene todo esto con el carrusel que menciona Tapia...

Ha habido mucho ruido. Y se ha hablado mucho de este contrato. Nosotros dejamos esas dudas y deben ser investigadas. Pero yo todavía creo que los socios minoritarios utilizaron la empresa a su favor en detrimento de los intereses del Distrito.

 

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