Los lunares de la jornada electoral

Asonadas, compra de votos y manipulación de los resultados fueron denunciados por candidatos derrotados, autoridades y ciudadanos.

Mientras las autoridades electorales se ufanaban del éxito de las elecciones del pasado domingo y representantes del Gobierno daban un parte de tranquilidad tras la jornada electoral, en algunos lugares del país se vivía un verdadero caos.

En al menos siete municipios de Cundinamarca se presentaron problemas de orden público, siendo Cota uno de los más afectados. En Fundación, Magdalena, una asonada destruyó la sede de la Registraduría, el edificio del Concejo Municipal y la casa del alcalde.

En Sitio Nuevo, también Magdalena, los resultados de los comicios no se pudieron conocer, luego de que 26 de las 52 mesas de votación fueron incineradas por electores descontentos, que se negaron a aceptar el triunfo de Ómar Alfonso Díaz, de la Alianza Social Independiente (ASI). En el corregimiento Palermo, una vez más Magdalena, un grupo de manifestantes quemaron casi en su totalidad los formularios de votación luego de que habían sido contados.

En algunos municipios del departamento de Bolívar también se vivieron horas amargas en la fiesta de la democracia. Por ejemplo, en San Estanislao de Kostka, la casa del alcalde Jaime David Roa fue apedreada por una multitud enfurecida por el parcial triunfo de Roger Suárez, candidato del que se decía es de la cuerda de Roa. En Arenal del Sur se reportó un ataque a la Registraduría y la desaparición de material electoral.

Según información de la Registraduría, en el municipio de Mahates, Bolívar, la Alcaldía también fue reducida a cenizas por un grupo de contradictores de Nicolás Cantillo Ortiz, quien ganó las elecciones municipales.

En Pereira, capital de Risaralda, Juan Manuel Arango, quien era candidato a la Alcaldía y resultó derrotado, pretende demostrar que hubo fraude electoral. Arango argumenta, con fotos y videos, que un hombre con un chaleco de la campaña del alcalde electo, Enrique Vásquez, bajó de una camioneta de la Policía bolsas con votos.

“No quiero parecer un mal perdedor, estaba decidido a dejar las cosas así y reconocer la derrota, pero cuando vimos estas pruebas nos vimos en la obligación de denunciar”, afirmó Arango Vélez.

Según explica Arango Vélez, sus denuncias seguramente no tendrán implicaciones, pues según él, autoridades de control, Policía y funcionarios de la Registraduría están involucrados en esta situación, la cual configura, para Arango Vélez, un auténtico “cambiazo”.

Temas relacionados
últimas noticias