La primera alcaldesa

La hija del primer alcalde capitalino que contrató estudios para hacer un metro es hoy secretaria de la Región Capital de Cundinamarca. Habla de la crisis de entonces y la de ahora.

Como si fuera un regalo de cumpleaños, el día en que celebraba sus 38 recibió la llamada del mismísimo presidente César Gaviria para avisarle que era la nueva alcaldesa encargada de Bogotá. Era la primera mujer en la historia de la capital en ostentar esa dignidad. 29 de marzo de 1992. Al igual que ahora, el alcalde acababa de ser apresado. Al igual que ahora, un grupo de concejales enfrentaba líos judiciales. Al igual que ahora, la ciudad parecía hundirse en una dramática crisis política. Al igual que ahora, las riendas del Palacio Liévano quedaban en manos de la entonces secretaria de Gobierno.

Más allá de las coincidencias, Sonia Durán de Infante cuenta con todas las credenciales para hablar de Bogotá. No sólo es la hija del exalcalde Hernando Durán Dussán, el primer mandatario local que, hace 30 años, contrató estudios para hacer un metro. También fue alta consejera presidencial para la capital durante el gobierno de Ernesto Samper. Y actualmente es la secretaria de la Región Capital y gerente encargada de la Empresa Férrea Regional de la Gobernación de Cundinamarca. De ñapa, es la madrina de bautizo del candidato liberal a la Alcaldía, David Luna. Esta es su historia.

¿Cómo terminó siendo la primera alcaldesa mayor de la historia de Bogotá?

El alcalde de entonces, Juan Martín Caicedo Ferrer, presentó una terna que le fue solicitada por el presidente César Gaviria para reemplazarlo con motivo de su arresto, y el presidente me escogió para terminar el periodo de su administración.

Usted llevaba un año en la administración. ¿Cómo recuerda aquella época? ¿Se compara con la crisis de ahora?

El Concejo de Bogotá cogobernaba con la administración. Y eso hizo que la situación en ese momento fuera compleja. La razón por la cual el alcalde fue acusado en su momento fue por la entrega de unos auxilios que se acostumbraba dar en esa época. En ese momento había un debate en la Asamblea Constituyente, justamente sobre el tema, y después fueron declarados contrarios a la Constitución. Pero él no actuó con dolo ni tuvo una vinculación directa con esta situación, y posteriormente la Corte Suprema lo absolvió. En ese momento era una administración compleja, por todo lo que antecedió a la expedición del decreto del Estatuto Orgánico. Era muy difícil tener a los concejales en las juntas directivas, en las juntas asesoras y de contratos.

Una crisis comparable para muchos con la de ahora...

Yo diría que no, la crisis que se ha vivido en estos meses no había sido vista jamás en la ciudad.

Jaime Castro dice que recibió la ciudad con un hueco fiscal tremendo y que él saneó las finanzas...

Eso tampoco es totalmente cierto. Yo creo que lo que se le debe a Jaime Castro, realmente, es todo su esfuerzo por la recomposición administrativa.

¿Qué decisiones tomó como alcaldesa?

Me correspondió la entrega de todas las obras que estaban pendientes. No tuve que tomar decisiones estructurales diferentes a algunas que tomé en el campo de educación, que era, creo, el sector que presentaba una crisis más significativa. Fue una época sumamente interesante porque casi toda mi vida he tenido vínculo con la ciudad.

Claro, su padre, Hernando Durán Dussán, fue alcalde...

Sí, y yo fui su secretaria privada.

¿Cómo llegó a trabajar con Juan Martín Caicedo?

Yo estaba trabajando en Naciones Unidas y él me llamó para ocupar la Secretaría General y luego el cargo de secretaria de Gobierno.

¿Cómo ha visto a Clara López?

Con Clara me une una relación de muchísimos años. Ella fue contralora cuando mi padre fue alcalde. Siento por ella un gran afecto y una gran admiración, por la manera en la que está manejando su situación. Pero creo que fue diferente. A ella le ha correspondido tomar decisiones muy de fondo en una situación de crisis en contratos, particularmente.

Sabemos que absolvieron a Caicedo, pero ¿encuentra algunas semejanzas entre su caso y el de Samuel Moreno?

No puedo considerar comparable la situación de Juan Martín Caicedo con la de Samuel Moreno, con quien también tuve una relación personal y de apoyo durante este proyecto de Región Capital. No quisiera hacer un paralelo. Considero que fueron situaciones totalmente diferentes. Y siento una enorme tristeza de que la corrupción se haya apoderado de la ciudad en la forma en que lo hizo en esta administración.

¿La ciudad está en su peor momento?

Ha habido muy buenas administraciones y cada una ha construido sobre la anterior. Tenemos retrasos en algunos asuntos preocupantes. Pienso que es un error que Bogotá no haya asumido claramente el compromiso de que la línea férrea del proyecto del tren de cercanías se reconstituya y se pueda realizar.

Usted siempre ha sido una defensora del metro, entre otras cosas porque su padre fue el primer alcalde que planteó el tema y encargó un estudio...

Claro, eso fue hace 30 años, y ya tendríamos metro si no fuera porque en su momento no se entendió la movilidad como una política pública y no se contó con el respaldo del Gobierno.

¿Cuándo vamos a tener tren de cercanías en Bogotá?

Estamos en la misma situación que el metro, esperando la aprobación del documento Conpes.

¿El proyecto de Región Capital en qué va?

Muy bien, llevamos ya tres años y medio de haberlo comenzado y estamos en el momento más significativo, que es el resultado de la expedición de la ley orgánica de ordenamiento territorial, la cual estábamos esperando desde hace 20 años y era necesaria para crear la región administrativa y de planificación, tal y como está concebida en la Constitución. Estamos en la elaboración de un proyecto de acuerdo y otro de ordenanza, que deben ir, respectivamente, al Concejo y la Asamblea para que sea aprobada la creación de la RAPE, Región Capital.

Es clave tener ahí el apoyo del próximo alcalde. ¿Cree que los candidatos con opción están sintonizados con la idea de la RAPE?

Tal vez el más identificado con el proyecto es Jaime Castro, quien siempre ha tenido la visión de la integración regional. Tal vez el que menos sea Enrique Peñalosa, pero no quiero decir con eso que él no piense que la integración regional es una necesidad.

Hace 19 años...

El 29 de marzo de 1992 la entonces secretaria de Gobierno de Bogotá, Sonia Durán de Infante, tomó posesión como nueva alcaldesa encargada de la capital, la única mujer que ostentó ese cargo hasta que este año Clara López Obregón, en una situación de crisis política similar, le siguió los pasos por orden del presidente Juan Manuel Santos. Durán es hoy la secretaria de la Región Capital.

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