¿Se acerca el fin de la Ley 100?

Las agremiaciones médicas propusieron crear un sistema único de seguridad social. Los gobernadores pidieron que se tomen medidas definitivas. Y la Secretaría de Salud de Bogotá les declaró la guerra a las EPS.

Aunque casi nunca están todos de acuerdo, esta vez los actores del sistema de salud parecen coincidir en dos cosas: existe una profunda crisis y no quieren más pañitos de agua para solucionarla.

El martes, mientras los 32 gobernadores se reunían en una cumbre extraordinaria en Bogotá con la ministra de Salud, Beatriz Londoño, para expresar su preocupación por lo que está sucediendo con la salud, en la Academia Nacional de Medicina las principales agrupaciones médicas presentaban una propuesta para crear un nuevo sistema de salud.

El espectro de propuestas que están surgiendo es amplio. Algunos moderados creen que se trata de mantener el actual sistema de salud pero corrigiendo los excesos. Otros, como los gremios médicos, creen que llegó la hora de un nuevo sistema.

La “Marcha blanca por la salud pública”, convocada para hoy por la Secretaría de Salud de Bogotá, es un síntoma más del malestar colectivo.

Médicos piden  nuevo sistema

La Ley 100 de 1993 nunca les gustó a los médicos. Una vez tras otra, a lo largo de los últimos 19 años han dejado en claro su malestar con la forma en que se estructuró el sistema actual. El martes, en la Academia Nacional de Medicina, los principales representantes de los gremios médicos cerraron filas y lanzaron una propuesta al Gobierno y al Congreso: quieren una ley estatutaria que garantice un sistema único de seguridad social, con una dirección y administración pública.

La propuesta está respaldada por la Academia Nacional de Medicina, la Federación Médica Colombiana, la Asociación Colombiana de Sociedades Científicas, el Colegio Médico Colombiano y la Asociación Médica Sindical (Asmedas).

Niegan que se trate de un regreso al sistema antiguo. En el modelo que proponen, el aseguramiento para toda la población se mantiene y la forma de financiación sería similar a la actual. Pero se eliminarían intermediarios como las EPS, así como las restricciones a los servicios prestados a los pacientes. En otras palabras, adiós al Plan Obligatorio de Salud (POS). La autorregulación de los médicos determinaría lo que se puede ofrecer a los pacientes.

“La prestación del servicio estaría regida por una concepción integral de la salud”, señaló Fernando Sánchez Torres, de la Academia Nacional de Medicina.

Aunque aún no cuentan con un plan detallado de cómo funcionaría el nuevo sistema, consideran que estaría conformado por “redes de instituciones de carácter público con participación de privados, basadas en la estrategia de atención primaria en salud”.

Sergio Isaza, de la Federación Médica Colombiana, destacó que “la intermediación de las EPS debe acabar”. Por su parte, Pedro Contreras, de Asmedas, explicó que una vez aprobada la ley estatutaria, en la que se establezcan los principios que regirían al sistema, se procedería a crear algunas leyes ordinarias para estructurar el nuevo modelo.

Carlos Francisco Fernández, de la Asociación Colombiana de Sociedades Científicas destacó que, con la reorganización del sistema, el dinero con que actualmente se financia sería suficiente para atender a todos los colombianos.

Una cirugía legislativa

En una cumbre extraordinaria de gobernadores, realizada ayer en Bogotá, los 32 mandatarios regionales le propusieron al Gobierno analizar nuevos caminos ante la crisis en el sector salud en el país.

Los gobernadores pidieron a la ministra de Salud, Beatriz Londoño, tomar cartas en el asunto a través de una reforma legislativa o reestructurando la normatividad vigente.

Según Carlos Alberto Botero, gobernador de Risaralda y presidente nacional de departamentos, “los 32 gobernadores acordaron trabajar de forma articulada con el Gobierno Nacional e involucrar propuestas presentadas por otros actores para encontrar una salida a la situación que tiene en entredicho la salud de los colombianos”.

Asimismo, el gobernador explicó que el problema radica en el manejo que se les ha dado a los recursos para financiar el sistema. Para ello proponen controles más acertados para garantizar el servicio y la buena administración del presupuesto.

La ministra de Salud, así como el ministro de Trabajo, Rafael Pardo, escucharon y discutieron las propuestas con los gobernadores.