Si el matrimonio no funciona...

Otros temas que irán a consideración de la Santa Sede son el plan de formación sacerdotal y nombramiento de párrocos ‘ad tempus’.

Pese a que su premisa histórica ha sido que lo que Dios une no lo separa el hombre, la realidad de algunos casos particulares obligó a los prelados de la Conferencia Episcopal Colombiana a pedirle al Vaticano celeridad en los casos de nulidad de matrimonio que tienen en estudio.

La petición surge de un comité de estudio que nombró la Conferencia para presentar una serie de artículos con el fin de actualizar, después de 30 años, la legislación canónica colombiana. Éstos se enviarán al Vaticano, donde el papa Benedicto XVI determinará si aprueba o no los cambios.

El padre Pedro Mercado, subsecretario adjunto de la Conferencia Episcopal Colombiana, explicó que no se trata de “flexibilizar nada, pero sí de favorecer el acercamiento y la comprensión de las situaciones humanas que viven quienes han sufrido un fracaso en su matrimonio”.

Mercado dijo que buscarán acelerar los tiempos de nulidad en respuesta a los dramas o fracasos que las personas viven a causa de un matrimonio contraído con algunas fallas, pero teniendo de presente que en la justicia canónica se defiende la indisolubilidad del matrimonio.

“Para nada la Iglesia salvaguarda la solubilidad del matrimonio y cree que sólo a través de matrimonios fuertes, bien constituidos, se construye la paz en este país”, aseguró Mercado.

Durante 2011 se registraron en la región 319 matrimonios anulados, entre sentencias afirmativas y negativas, mientras que en 2010 hubo 372, según el Tribunal Eclesiástico en Bogotá.

Esta semana los obispos se dieron a la tarea de revisar las normas complementarias para Colombia, en aquellas materias que el Código de Derecho Canónico deja a determinación de las conferencias episcopales. Una de esas propuestas es precisamente abrir la posibilidad de agilizar el trámite para la nulidad de matrimonios católicos.

El padre Mauricio Uribe, decano de la Escuela de Filosofía y Humanidades, capellán mayor de la Universidad Sergio Arboleda de Bogotá y miembro del equipo encargado por la Conferencia para la revisión de las normas complementarias, dijo que “en 1985 se realizaron varios debates en los que se aprobaron 28 decretos como normas complementarias, que posteriormente se presentaron a la Santa Sede para su revisión y aprobación definitiva el 3 de marzo de 1986. De tal manera que después de casi treinta años, hoy en esta asamblea número 93 se están revisando y actualizando nuevamente, porque era necesario hacerlo en un mundo que está cambiando vertiginosamente”.

Otros temas que se enviarán al Vaticano, además de la nulidad de matrimonios, son: formación de los aspirantes al diaconado permanente, ministerios de lector y acólito, plan de formación sacerdotal, nombramiento de párrocos ad tempus, entre otras, para que sean estudiados y modificados por los jerarcas. Sin embargo, la Santa Sede tiene la última palabra.

Hay que recordar que el matrimonio del expresidente Julio César Turbay con Nydia Quintero Turbay fue declarado nulo en una sentencia de la Sagrada Rota Romana cuando fue embajador en la Santa Sede.

 

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