En Venezuela, la calma aún está lejos

Tras los hechos violentos que vivió el país, el presidente Nicolás Maduro presentará hoy el Plan de Seguridad, en el que su gobierno comenzó a trabajar desde hace más de un mes para atajar la inseguridad en el país y desarmar a la ciudadanía.

Bassil da Costa, una de las víctimas mortales de las protestas del miércoles en Caracas. / AFP

Luego de los disturbios que se generaron en varias ciudades de Venezuela y que dejaron un saldo de tres muertos y 66 heridos, la calma no volvía aún a las calles . La muerte de dos estudiantes universitarios y de un policía, militante de un colectivo oficialista, generaron reacciones en por lo menos cinco ciudades del país. Caracas vivía la jornada más tensa: cientos de estudiantes se concentraron en varios puntos : plaza Alfredo Sadel, en Las Mercedes, plaza Francia de Altamira, bulevar de El Cafetal, la avenida Francisco de Miranda a la altura de Chacao, y la principal de Prados del Este. Exigían la liberación de los 125 estudiantes detenidos en las marchas del miércoles.

El canciller, Elías Jaua, informó que el desafío del gobierno es hacer justicia luego de los disturbios. “Se buscaba que la violencia se expandiera en el país para dar inicio a la guerra de perros, buscando que frente al caos un sector militar decidiera actuar”.

El presidente Nicolás Maduro sostuvo reuniones con asesores y con miembros de su gabinete. En un discurso en cadena nacional, informó que presentará hoy, con acompañamiento de todos los alcaldes y gobernadores del país, el Plan Nacional de Seguridad, en el que comenzó a trabajar en enero, luego del asesinato de la actriz y presentadora Mónica Spear. También dijo que la oposición “ha hecho marchas y tiene campos abiertos para participar en política”, llamando a los movimientos y personalidades políticas del campo opositor: “Les hablo para que vean, abran su corazón y desbloqueen el discurso oposicionista contra mi gobierno, que es continuidad del gobierno de Hugo Chávez”.

Sobre la salida del aire de NTN24 aseguró que fue una “decisión de Estado” e hizo un llamado a este canal de televisión, así como a la agencia de noticias AFP por “transmitir informaciones falsas”. “Una televisora que quiso ser la competencia de Telesur pretendió transmitir zozobra de un golpe de Estado. Fue una decisión de Estado de que saliera del aire de las cableras”. Y señaló que “hay otras cadenas que las utilizan para hacerle daño a la verdad en Venezuela”.

Está en Venezuela

Leopoldo López, líder del partido Voluntad Popular (VP), es acusado de organizar hechos violentos en las marchas. Circuló por redes sociales una supuesta orden de detención en su contra , en donde se le acusó de alteración del orden público y homicidio intencional. Sin embargo, un vocero de VP, Carlos Vecchio, informó que la orden de captura no había llegado a la sede del partido y que López asumirá su responsabilidad de convocar la marcha del miércoles en protesta por la gestión de Maduro, “pero no de haber asesinado a nadie. Los violentos están del lado del gobierno. Leopoldo dará la cara y no se irá de Venezuela”.

Otros dos acusados de conspiración: el exembajador de Venezuela en Colombia, Fernando Gerbasi, y el jefe de la Casa Militar, Mario Carratú Molina, negaron que estuvieran organizando grupos armados para que intervinieran en las manifestaciones. En sus cuentas de Twitter aseguraron que una supuesta grabación telefónica entre los dos y que divulgan los canales de televisión del gobierno es falsa. Carratú también declaró que está fuera de Venezuela desde 2013 y que no ha hablado nunca por teléfono con Gerbasi.

Por otro lado, el gobernador del estado Miranda, Henrique Capriles, acusó al gobierno de generar violencia, al tiempo que exigió el desarme de los colectivos armados del oficialismo, “ahí es donde están los violentos”. “El gobierno sabe que la agenda de los estudiantes que están movilizados por sus compañeros no es violenta y el miércoles lo demostraron (...) Así como se nos ha dicho que nos deslindemos de los violentos, yo le pido que queremos ver a Maduro dedicarse a acabar con los paramilitares armados por ellos mismos”.

Advirtió, en alusión a varios dirigentes de la oposición venezolana, que “si alguien está pensando en candidaturas presidenciales en este momento, tiene todo el derecho. Yo no estoy pensando en eso (...) Vamos a fijar la agenda del país y trabajar para que ese descontento se transforme en fuerza para decirle al gobierno “si no cumples te tienes que ir”, pero las condiciones no están dadas en este momento”, sostuvo Capriles.

Entre radicales y moderados

Para el politólogo y analista Ángel Álvarez es evidente que en el liderazgo opositor de Venezuela habrá una fractura. “Son dos grupos que manejan visiones diferentes. Uno, liderado por Henrique Capriles y pareciera que es mayoritario en la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), que apuesta por una alternativa al gobierno de cara a las elecciones de 2019 mediante el fortalecimiento de los partidos políticos y de la gestión pública como alternativa al poder actual”.
La otra visión, explica, es la del corto plazo, liderada por Leopoldo López, María Corina Machado y Antonio Ledezma, quienes han encabezado una serie de asambleas de calle en donde el supuesto mandato de la comunidad es “una salida expedita del gobierno, una postura que no ha sido eficaz para la oposición en los últimos años; es una pugna entre los radicales y los moderados”, sostiene el doctor en Ciencia Política de la Universidad de Notre Dame (Indiana). Advierte que López debe estar meditando su futuro, en vista de la supuesta orden de captura. “Quiere ser presidente , pero está inhabilitado para ejercer cargos de elección popular hasta el 2017 y no se sabe si esa penalidad se extenderá. Acaso sea por eso que su postura es radical y apuesta por cambios en corto plazo”.