¿Cómo funciona la gimnasia facial?

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Al realizar movimientos repetitivos, aumenta el volumen de los músculos del rostro, evitando que la piel pierda tonicidad.

La gimnasia facial consiste en realizar gestos repetitivos con los músculos de la cara, con las yemas de los dedos y las palmas de las manos para generar una mayor resistencia y para ejercitar los músculos faciales de una forma más intensa. 20 minutos al día de gimnasia facial son más que suficientes para conseguir resultados positivos, siempre de la mano de la constancia.

Y es que la gimnasia facial al fomentar movimientos continuos, aumenta el volumen de los músculos del rostro, evitando que la piel pierda tonicidad, ya que con el paso del tiempo se reduce el colágeno, generando líneas de expresión alrededor de la boca y en la frente, las bolsas bajo los ojos y las patas de gallo, que son algunos de los efectos del envejecimiento. Algunos ejercicios para practicar en casa, según Alexandra Rada son:

Ojos inflamados

Se drena la parte del contorno de ojos con ligeras presiones circulares y con la yema de los dedos, de adentro hacia afuera, también por la zona del entrecejo. Eso ayuda para que la cara se relaje.

Suavizar la zona del ceño

Lo primero que se debe hacer es cerrar los ojos y colocar la base de la palma de la mano bajo el entrecejo. Después ir presionando ligeramente y subiendo poco a poco hasta llegar a la raíz del pelo. Repetir dos veces.

Liberar la tensión del rostro

Hay que dejar la boca entreabierta y la mandíbula relajada. Seguido a eso, masajear en círculos y aplicar un poco de presión de adelante hasta atrás. A continuación es recomendable resoplar dejando que los labios vibren durante varios segundos. Como en toda rutina de actividad física, antes de comenzar es importante calentar y relajar la musculatura de la cara, el cuello y los hombros. Para ello, es necesario hacer un pequeño masaje en estas partes golpeando con la yema de los dedos.

Ejercicios para el mentón

Sentarse en una mesa y colocar un brazo encima de ella en posición horizontal y el otro en vertical. Cerrar la mano y colocarla debajo del mentón haciendo fuerza con la barbilla contra el puño. Es relevante mantener la presión durante seis segundos.

Para la papada

Para esto se necesita una toalla enrollada que se pone debajo de la barbilla, el siguiente paso es ubicar la mandíbula hacia arriba y deslizar la toalla por debajo de la mandíbula. Mantener la tensión durante seis segundos.

Pómulos marcados

Hinchar las mejillas con aire, golpear suavemente con las yemas de los dedos sobre ellas y soltar todo el aire suavemente.

Adiós bolsas

Crear la forma de unas gafas con los pulgares y con los índices, situarlas sobre el contorno de los ojos tensando la piel de arriba y de debajo de la zona. Sostener esa tensión y parpadear de 10 a 20 veces.

Patas de gallo

Colocar los dedos en las sienes e intentar que estos lleguen hasta la parte superior de las orejas. Abrir la boca y desplazar la mandíbula de adelante hacia atrás. Conservar la tensión durante seis segundos.

Frente lisa

Colocar los dedos de ambas manos sobre la frente de tal manera, que la palma esté en contacto con ella y que las puntas de los dedos se toquen. Hacer presión hacia arriba, lo que da la sensación de que las cejas, los párpados y los músculos de la frente se tensan. Mantener esa posición durante 10 segundos.

“ Si queremos un ritual un poco más complejo, que no solo rejuvenezca sino que sea todo un placer, se puede complementar con el uso de aceites esenciales, donde se beneficiarán de sus propiedades, pero a la vez, disfrutarán de su olor incomparable”, indicó Alexandra Rada, experta en temas de salud y belleza.

Una de las opciones con respecto a los aceites esenciales es el aceite de coco, que se puede usar para hacer un masaje en la cara durante un minuto, siempre con suaves movimientos circulares. Y para evitar la flacidez, se debe colocar las yemas de los pulgares debajo del hueso del pómulo con las palmas hacia afuera, presionando con firmeza hacia arriba. Hacerlo tres veces desde la nariz hasta las orejas.

“Para suavizar las arrugas de la frente, colocar las yemas de los dedos de ambas manos sobre el entrecejo, haciendo una presión firme hacia arriba y hacia los lados. Realizarlo seis veces”, explicó Rada.

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