Continuidad académica

El reto para culminar el año escolar

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Crear nuevos hábitos y acompañar a los estudiantes en el proceso educativo en lo que resta del año es la prioridad para docentes y padres de familia.

El regreso a clases, después de seis meses de estar en casa y formándose a través de las herramientas digitales, es uno de los temas que tanto para profesores, padres de familia y estudiantes genera diferencias por el temor y la incertidumbre de lo que pueda suceder. Por ello, el Centro de Investigación, Innovación y Desarrollo Tecnológico Orientado a la Gestión Académica CEINFES, realizó la Gran Encuesta Nacional de Educación Básica y Media la cual reveló las tendencias sobre la sensación de los estudiantes quienes están en vilo, ahora que terminó el aislamiento social obligatorio causado por la pandemia del Covid-19.

Uno de los interrogantes que se realizó en la encuesta fue ¿Cómo cree que será la educación que recibirá una vez se culminen los procesos de aislamiento social presentados por el covid-19?, entre las respuestas se evidenció que los estudiantes de primaria expresaron que “sienten temor frente al posible contagio y no comprenden cómo se manejaría el tema de la alternancia y la bioseguridad de sus instituciones educativas”.  Así mismo, el grupo de los niños de primaria se sienten prevenidos frente al uso del tapabocas y el distanciamiento social durante sus clases, aunque lo que más les intriga es cómo será la mecánica de la interacción con sus compañeros y docentes.

En este sentido, el estudio, que analizó las verbalizaciones de más de 13.000 estudiantes de todas las regiones del país encontró que frente a la poca o nula interacción social con sus compañeros y con los docentes, los jóvenes extrañan el trabajo colaborativo, la apertura mental y el simple hecho de compartir con sus pares. Para Natalia Sofía Alarcón Castillo, estudiante del colegio Domingo Faustino Sarmiento quien cursa grado sexto en Bogotá, “a mí me hace falta el colegio no solo para interactuar con mis compañeros sino porque no tengo las herramientas suficientes para estudiar en casa y siempre me toca mirar quién me puede prestar internet o un celular”.

El panorama y la percepción en los diferentes grados de los colegios es diferente y para los estudiantes de bachillerato los protocolos, la responsabilidad y los requerimientos de bioseguridad son importantes, sin embargo, muchas verbalizaciones destacan que estas medidas son aburridas, complejas y no permiten la interacción “usual” que tenían con sus compañeros. “A mí sí me hace falta ir al colegio para interactuar con mis compañeros, jugar fútbol y pues ya es más fácil usar el tapabocas porque ya venimos acostumbrados”, dice Sebastián Poloche del Colegio Cooperativo Monserrate.

En el caso de los padres encuestados, 4.051 en todo el país, el tema de la bioseguridad después del aislamiento social obligatorio aparece como un factor de alta relevancia y gran preocupación pues según ellos, el retorno a clases deberá hacerse bajo estrictos protocolos de seguridad que garanticen la salud de sus hijos y minimicen las probabilidades de contagio.  Dentro de lo expresado por este grupo poblacional, los términos “seguridad”, “bioseguridad” y “protocolos” aparecen con alta frecuencia en sus verbalizaciones, donde muchos manifiestan que hasta que las condiciones no estén dadas, se abstienen de enviar a sus hijos a las instituciones educativas.

“Yo por lo menos, no voy a mandar a mis hijos al colegio, eso es exponerlos y también a los que estamos en casa. Además, ya pasamos gran parte del año escolar por clases virtuales, terminarlas me parece lo mejor y el otro año, ya teniendo un panorama más claro y que los colegios cuenten con las herramientas para cuidar la salud es posible regresar a clases”, indica Carmen Castillo.

Como se ve, las opiniones son enfrentadas y una cosa es lo que piensan algunos padres e hijos y lo que se dé en realidad. Frente a este tema del pronto retorno seguro, el estudio evidencia que 4 de cada 10 padres de familia apoya el regreso a clase de tipo mixto a través de un modelo educativo que tienda a la alternancia, en donde se puedan aprovechar los beneficios que ha traído la educación a distancia, “esto combinado con la posibilidad de recibir clases de forma presencial, lo que podría permitir en los estudiantes, además de mejorar su desarrollo académico, reencontrarse físicamente con sus profesores, compañeros y amigos”, afirma el director del grupo de investigación CEINFES.

Una reapertura gradual, progresiva y segura de las instituciones del sistema educativo como se plantea por parte de la SED puede ser visto como un desafío en el que es necesario enfrentar como un colectivo pues, “por años la comunidad educativa en algunos sectores no ha sido más que un concepto, para el reto que tenemos al frente será fundamental la real participación activa e involucramiento de padres y estudiantes en los concensos y toma de decisiones. Los niños y jóvenes deben ser escuchados en el marco en el que ellos son el centro”, dice el docente Christian Tiria quien además explica que la pretensión de ingresar a la nueva normalidad en la que el covid sigue latente, requiere diagnósticos minuciosos de los colegios y su capacidad en atención presencial bajo las normas establecidas.

“Sin embargo, esta pandemia abrió aún más la brecha social entre los que tienen la posibilidad de conexión con los que no, si bien se logró hacer una continuidad en la educación de muchos, eso no garantiza que esa continuidad refleje un real aprendizaje. En ese sentido, la invitación es a ser sabios en las decisiones, porque los efectos del covid son trágicos en muchos sentidos, pero los efectos que dejaría la desigualdad social - educativa podrían ser mayores en la próxima década si no somos conscientes de nuestra responsabilidad”.

Dependiendo la elección y las medidas que tomen los padres de familia, es importante que desde casa los niños y jóvenes tomen consciencia del uso del tapabocas y de los protocolos establecidos, además, como lo señala la psicóloga clínica Carmen Elvira Navia “es importante que cada uno analice cómo se siente más seguro. Es decir, si quieren ir con traje, careta y las medidas que vean necesarias es determinante para que cada persona sienta que no corre riesgo. Además, es importante ir retomando las rutinas y volver a crear esas nuevas costumbres, finalmente la pandemia nos ha enseñado de adaptación al cambio".

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