Por: Cecilia Orozco Tascón

$1,5 billones a cargo ¿de quién?

¿Se preocuparía usted por saber quién es y qué méritos tiene la persona que podrá decidir cómo se van a distribuir $1,5 billones del presupuesto nacional, es decir, de nuestros impuestos?

De seguro sí, pero tal vez no si su elección no ha estado en primera plana. Diógenes Villa es un nombre que no le dice nada a nadie y Carlos Ariel Useda tampoco se reconoce. Pues bien, estos señores, seres del montón para el 99% de los colombianos, son importantísimos para el 1% restante y, al parecer, vitales para el 0,001%, compuesto —o descompuesto, según se mire— por la Sala Administrativa del Consejo Superior de la Judicatura, la nominadora del funcionario que manejará además de la fabulosa suma destinada al sostenimiento de los juzgados, tribunales y cortes, 1.200 puestos en el país como gerente de la Rama Judicial ¡Ya quisiera un congresista semejante botín! Pues bien, Villa acaba de ser elegido por 5 de 6 miembros de esa sala como reemplazo de Useda en el cargo de director ejecutivo de la Justicia después de una extraña demora de casi dos años. En contraste con el anonimato de los ordenadores del gasto, un archifamoso magistrado, José Alfredo Escobar Araújo, preside el grupo de los electores integrado por él y por otros cinco magistrados, uno de los cuales es su pariente Francisco Escobar Henríquez. Los dos Escobar han sido alternativamente, presidentes y expresidentes de la sala y del propio Consejo.

Carlos Useda llegó a ser el director por encargo a partir de 2009, desde cuando la mencionada sala rechazó la terna enviada por los presidentes de las altas cortes para elegir al gerente en propiedad. De acuerdo con los objetores, los aspirantes no llenaban los requisitos. Pero los comentaristas de la época, Juan Paz entre ellos, creían que los candidatos “no eran de la cuerda” de los togados influyentes. Mediante tutelas y otros argumentos, la designación del administrador del billón y medio de pesos se alargó y Useda quedó sentado en ese gran sillón durante 20 meses. ¿Quién es Useda? Un antiguo empleado del Consejo donde parece tener queridos amigos si se tiene en cuenta que siendo ingeniero de sistemas fue distinguido en 2007 con el título de Magistrado Auxiliar sin ser abogado. Le prestaría en esa condición, “apoyo” a la “alta dirección” creada por el presidente primo Francisco Escobar para “examinar, evaluar, aprobar y ajustar las propuestas que… presenten los comités seccionales de calidad”. Nada de raro que fuera su predilecto para mover las finanzas judiciales.

Gracias a la Corte Constitucional las trabas se desenredaron, se nombró nueva terna y de ahí surgió Diógenes Villa. Y éste ¿quién es? Un abogado tolimense, paisano por coincidencia del presidente de la Corte Suprema Camilo Tarquino, que a su vez la va muy bien con José Alfredo Escobar. La hoja de vida de Villa fue sometida a los criterios de evaluación establecidos, junto con las otras dos candidatas de la reciente terna: Sandra Ibarra y Catalina Velasco. No obstante los vacíos en el currículum vítae de Villa y la extrema superioridad de Ibarra y ante todo de Velasco, él fue el elegido. Los evaluadores consignaron varias observaciones sobre la columna de Villa. Transcribo algunas: “muy precaria información sobre tiempo de servicio en cada cargo”; “no tiene experiencia relevante en gerencia pública”; “experiencia como ordenador del gasto: ninguna”; “participación en juntas directivas: ninguna”; “experiencia en asuntos de planeación y presupuesto: ninguna”. Aun así, Diógenes Villa es hoy el director ejecutivo de la Justicia. Podemos estar tranquilos: él y los 1,5 billones de pesos, más los 1.200 puestos, serán supervisados por sus electores, incluidos, como no, los Escobar.

 

Buscar columnista

Últimas Columnas de Cecilia Orozco Tascón

Duque: de las palabras a las obras

El uribismo se enfrentará a una Colombia nueva

JEP: discutir con seriedad

Otra vez los presos…. y Uribe

La ley del embudo: el lado ancho para mí