Por: Columnista invitado

66.001 líos de Basura Cero

A casi año y medio de la puesta en marcha del nuevo modelo de aseo, no paran los líos que rodean a los responsables de mantener el programa Basura Cero, uno de los estandartes de la Bogotá Humana.

 Esta vez, primero, por cuenta de un reciente nombramiento en el que una omisión en la hoja de vida podría ser evidencia de una posible inhabilidad. Y, segundo, por cuenta de un informe de la gerencia técnica de Aguas de Bogotá, en el que se ratifican las denuncias hechas en el Concejo de Bogotá sobre los problemas técnicos de la flota de compactadores que adquirió el Distrito a través de la Empresa de Acueducto de Bogotá.

En desarrollo del programa Basura Cero, el Acueducto adjudicó una licitación por $66.000 millones para la compra de compactadores y barredoras a Daewoo Trucks S.A. Dicha empresa entregó los 199 vehículos que integran la flota del Distrito y que entraron en operación en abril de 2013.

En el informe de Aguas de Bogotá puede leerse: “en concepto de la gerencia técnica, el arreglo de los compactadores Daewoo no se ajusta a las necesidades de la topografía, altura sobre el nivel del mar, cultura de recolección y a la forma como se disponen estos mismos”. Lo anterior como resultado de los distintos escándalos por la inoperatividad de la flota y los retrasos en la recolección en marzo pasado. Como se puede evidenciar, en el mismo documento dice que “los expertos de la firma importadora, que asesoraron al acueducto, no tuvieron en cuenta estas condiciones y por eso los carros con frecuencia quedan inoperativos”.

De igual forma se mencionan los problemas en el servicio posventa de Daewoo Trucks S.A., como la falta de instalaciones adecuadas y de personal idóneo y los problemas para suministrar los repuestos. Como resultado de lo anterior, la empresa Aguas de Bogotá contrató los servicios de mantenimiento adicionales por valor de $567 millones, pero es probable que dichos costos sigan en aumento, pues, como dice el informe, los compactadores no tienen las especificaciones técnicas para soportar las condiciones de la ciudad, por lo que con el tiempo se verán cada vez más afectados.

Como si ya no bastaran los 66.000 problemas de Basura Cero, hay uno más, o por lo menos puede que lo haya. Con el nombramiento de Óscar Parra Erazo como gerente general de Aguas de Bogotá se quiso dar fuerza a una empresa que por varios meses estuvo en el ojo del huracán, pero al revisar la hoja de vida del nuevo gerente salta a la vista que omitió incluir su paso por la Empresa de Acueducto como gerente de residuos sólidos, cargo que ocupó hasta el 10 de febrero del año en curso.

¿Su omisión será un simple olvido o será un intento poco afortunado por eludir una posible inhabilidad en la cual estaría incurso, al tenor del artículo 4 de la Ley 1474 de 2011 (Estatuto Anticorrupción), que dice que los exempleados del nivel directivo no podrán ser contratistas del Estado en el mismo sector para el cual prestaron sus servicios, en los dos años siguientes al retiro del cargo?

La necesidad de desmontar los oligopolios en torno al negocio de las basuras y de cumplir las órdenes de la Corte Constitucional de incluir a la población recicladora en el modelo de aseo no puede, ni podrá, constituir licencia para improvisar en la toma de decisiones en la implementación de un modelo de aseo más eficiente, más aún cuando dichas decisiones perjudican el patrimonio de la ciudad... Y así quedan sumados los 66.001 líos de Basura Cero.

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