Por: J. William Pearl

Acoso

El acoso sexual está muy presente gracias a las denuncias que 82 valientes mujeres   hicieron sobre Harvey Weinstein. Esto no es nuevo, simplemente está  siendo mayormente divulgado y este caso  en particular está logrando que quienes lo han sufrido pierdan el temor de denunciarlo. Usar una posición de poder para lograr un fin ruin es ser una persona desalmada, a la que solamente le importa su placer y  nada lo que siente la víctima. En Colombia el acoso sexual es frecuente y aún no es denunciado ampliamente. Estos hechos ocurridos con Weinstein deben ser  la puerta  para que en Colombia también se denuncie.  

“La Corte Suprema de Justicia de EE. UU. ha declarado que el acoso sexual es discriminación sexual ilegal cubierta por el Título VII de la Ley Nacional de Derechos Civiles”. En Colombia existe bajo el artículo 29 de la Ley 1257 del 4 de diciembre de 2008. Aun cuando existen normas legales, estas  no han logrado que las victimas denuncien con tranquilidad. Pues muchas veces se sienten culpables sin haberlo sido nunca.

Algunas personas no lo revelan por miedo a sufrir un perjuicio mayor, que va desde que no sean tomadas en serio, hasta que no continúen en la vida laboral. En Colombia no existe aún la cultura de hacerlo público. Si la denuncia no prospera, la persona se queda con el sufrimiento y poco o nada logra. Quienes denuncian en su mayoría buscan que no les pase a otras personas y que se haga justicia. Lamentablemente, las personas afectadas que denuncian generalmente se demoran mucho tiempo en contar y esto hace que sea más difícil lograr que los abusadores paguen por sus delitos.

El trauma psicológico más fuerte tiene que ver con la modificación de la personalidad, naturalmente afecta a la persona y si esta tiene pareja o tiene hijos, estos se ven afectados indirectamente. Si quienes rodean a la víctima no son conscientes, no pueden ayudar a la persona a superar el trauma del acoso.

No solamente en la industria cinematográfica americana existe, ya vimos que también en el deporte y lo más natural es que exista en las diferentes industrias.  En su mayoría lo sufren las mujeres, de quienes solamente denuncia el 20% en Colombia. Para que se evite al máximo   en Colombia, se tiene que denunciar mucho más y creerles a las víctimas de este flagelo. Es la palabra de uno contra otro, no es fácil probarlo, un audio, una grabación pueden servir como prueba para abolir este lamentable flagelo y castigar a los victimarios como se merecen.  Lamentablemente, no siempre se pueden aportar pruebas, pues no es tan fácil lograrlas, pero quien abusa generalmente repite sus actos. En Colombia y en el mundo existe el abuso sexual, mas no la cultura de denunciarlo.

Este es un delito que marca para toda la vida y que es difícil olvidar, la principal razón para no denunciar consiste en que no les crean a las víctimas, es evidente que la cultura de denunciar no es lo común. El escándalo de Wenstein  abre una puerta para que las víctimas se empoderen y puedan denunciar más tranquilamente. Denunciar un hecho de estos no debe ser fácil, pero quienes lo hacen buscan en su mayoría evitar que otros vivan lo que a ellos les causa tanto dolor y sufrimiento que no pueden olvidar. Saber que no siempre se les cree a las víctimas hace que denunciar sea una tarea titánica, además de que no es fácil denunciar cuando se es frágil.

Buscar columnista

Últimas Columnas de J. William Pearl

Ganó

México

Oportunidad

Posiciones

"Santrich"