Por: Rafael Orduz

Adolf y otras sombras

CON TWITTER Y LAS REDES SOCIALES pasa algo extraño.

Muchos dicen allí lo que piensan, aunque no haya pertinencia. Algunos famosos creen que a sus seguidores les interesa conocer detalles de lo que están digiriendo a las 8:23 a.m. o de si se levantaron de buen genio. Políticos recargan su lenguaje contra periodistas, a los que acusan de estar al servicio de los criminales y el terrorismo.

Aunque son muchas las empresas y organizaciones que lo utilizan para su mercadeo, el gran volumen de información que se intercambia en Twitter proviene de individuos. Al redactar trinos, se está de cara sólo frente al celular, sin que medien mecanismos que regulen las emociones. Sea la ira por el gol que le metieron al equipo favorito o la que provoca alguna opinión de algún famoso o, al revés, el apoyo incondicional, bastan 140 caracteres para decir, replicar, protestar, insultar, chismear.

Los trinos, como en mesa de billar, rebotan información de varias fuentes, que pueden ser medios tradicionales (los menos) u otros trinos y documentos de internet (los más).

La Semana Santa fue pródiga. Se supo, por ejemplo, que Adolf, el Führer, proyecta su sombra en esta tierra de arios mestizos, mulatos, indígenas y afros.

Empezó la revista Semana con el encuentro conmemorativo de los 122 años del nacimiento de Hitler (20.04.1889), realizado en la Biblioteca Nacional. Twitteros lo difundieron y escarbaron en la página web de la Tercera Fuerza: “Adolf Hitler vive y vivirá, su legado perdura y perdurará, y por eso hoy Tercera Fuerza levanta su voz, alza el brazo y mirando al sol grita y se siente orgullosa de seguir al más grande entre los grandes, nuestro gran Führer Adolf Hitler…”. También aparece la invitación al acto, incluyendo la promesa de seguridad que la Policía Nacional brindaría a los asistentes. ¿Hitler, mejor que Jojoy y Castaño?

El general Matamoros creó su cuenta en Twitter en los días de tormenta por el llamado a calificar servicios. De un puñado de seguidores pasó, en horas, a 1.500, que le remiten mensajes de solidaridad (“Mi general salve usted la patria, los héroes de Colombia sí existen, ánimo y palante”), que el distinguido oficial “retwittea”, es decir, reenvía. El sábado pasado, una de las referencias en la cuenta del general era el portal www.heroesvisibles.com. Algunos twitteros, al consultarla, protestaron. El general la retiró de inmediato, quizás percibiendo allí lenguaje de incendio del siguiente tenor: “En este video se muestra cómo el periodista de las Farc, Hollman Morris...”; o “…ahora el objetivo de las Farc, el PC3 y los idiotas útiles del narcoterrorismo es el derecho a la defensa de los militares; ante la arremetida… se creó la Defensoría Militar Integral Demil… que ha logrado (…) demostrar la inocencia de militares falazmente acusados por las ONG y colectivos de abogados al servicio del comunismo criollo y el narcoterrorismo…”.

El lenguaje de la agresión y la polarización está más presente que nunca en internet.

 

 

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