Por: Uriel Ortiz Soto

Aeropalestina: un elefante blanco

Un nuevo escándalo de grandes dimensiones sacude los estamentos sociales, económicos y políticos del sufrido departamento de Caldas.

Está comprobado que los bichos de la corrupción viven monitoreando los contratos del departamento y sus municipios, con el fin de caerles como aves de rapiña y organizar su festín burocrático y económico. Lo más grave, ante la complacencia de los Organismos de Control, que por lo regular se hacen los de la vista gorda, lo que hace pensar: oh son unos ineptos que no saben dónde están parados, oh son escasos de espíritu, oh viven aceitados por las maquinarias de la corrupción. Pero eso, de que por aquí pasó el huracán y ni siquiera me tumbó el sombrero, ese cuento no se lo come nadie. Respondan por favor señores de los Organismos de Control de Caldas, porque estamos cansados de tanta ineficiencia y compadrazgo por parte de Ustedes.

El caso que nos ocupa es el del Aeropalestina, o el llamado Aeropuerto Internacional del Café, obra que aún sin haberse empezado, nos hizo sentir plenos de orgullo, satisfacción y alegría a los Caldenses, y en general a los habitantes del Eje Cafetero, porque ahora sí, íbamos a solucionar tantos problemas que se nos presentan para el desarrollo y promoción del comercio internacional de la región, de cara a los Tratados de Libre Comercio, TLC, que adelanta Colombia con diferentes países.

Lamentablemente, como siempre ocurre en Caldas, al poco tiempo todo empezó a ensombrecerse, la alegría nos duró muy poco. A partir de los estudios técnicos y viabilidades de desarrollo aeroempresarial realizados en todos sus niveles y soportados por estudios de mayor confiabilidad, han demostrado hasta la saciedad que Aeropalestina, no es viable: técnica, geográfica y económicamente. Todo esto se ha  comprobado después que se han comprometido y pignorado a futuro las finanzas del Departamento, celebrado todo tipo de contratos amañados y amarrados, con el fin de garantizar el rendimiento de los máximos niveles de corrupción hacia el futuro.

La Corporación Cívica del Caldas, recogiendo el clamor de la ciudadanía y diferentes instituciones gremiales que se encuentran preocupadas por semejante debacle económico para Caldas, realizó un estudio muy serio y juicioso sobre el tema de los llamados Terraplenes, que se han de construir para aminorar en mínima parte la inviabilidad de la obra. Mire querido lector las perlas que se han encontrado:

1º- Construcción de los terraplenes: 8, 9 y 10: según las normas técnicas aéreas internacionales, este tipo de obras, no son garantía para el tráfico de carga y de pasajeros, puesto que llegará el momento en que ceden, poniendo en peligro su vida, y paralizando en grado sumo los programas de navegación aérea en el tramo de carga.

2º- No obstante las anteriores observaciones, la gerencia de Aeropalestina, a cargo del señor Francisco Cruz,- que para peor vergüenza,  aspira a ser el nuevo gobernador de Caldas-, haciendo caso omiso, autorizó la elaboración de los pliegos de contratación para la construcción de los terraplenes: 8, 9  y 10.

3º- Los pliegos fueron elaborados en contubernio con los: interventores y contratistas, que se constituyeron en una especie de consorcio con sede en el municipio de Palestina,  que a decir verdad, para el caso que nos ocupa son un mismo cerebro. Para despistar a la opinión pública, constituyeron varias empresas de papel, algunas de ellas con las mismas direcciones y representantes legales.

4º- Los presupuestos asignados para los tres terraplenes, asciende a la friolera suma de: $24.000.oo, veinticuatro mil millones de pesos cada uno, dineros que ya fueron desembolsados y se encuentran a disposición de los alegres compadres.

Son varios los organismos, nacionales e internacionales, que han recomendado archivar el proyecto y abandonar la obra por las razones anteriormente expuestas. Como esto es muy posible que ocurra, viene la pregunta del millón: ¿quién le va a responder al departamento por semejante debacle económico? Desde luego que los responsables saltan a la vista, en cabeza del señor Gobernador y el dimitente gerente de Aeropalestina Francisco Cruz, con su séquito de interventores y contratistas. Vergonzosamente todo fue una feria al mejor postor. Y como premio a semejante vergüenza y descalabro, el señor Francisco Cruz saldrá a hacer campaña política para la Gobernación de Caldas, muy posiblemente postulado por el Partido de la U. Abrigamos la esperanza que el doctor Juan Lozano, presidente de dicho partido, no  otorgue el aval, a un individuo que de ser candidato saldría a las plazas públicas con la lápida de la corrupción colgada al cuello, que en letra de molde alcanzará a leerse en todas las tribunas y plazas públicas: “Defraudador aeropuerto de Palestina”

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