Por: Juan Pablo Ruiz Soto

Ambientalismo propone a Gobierno y Eln

A mediados de septiembre, un importante número de organizaciones ambientales y ambientalistas colombianos entregamos e hicimos pública una carta dirigida al Gobierno de Colombia y al Ejército de Liberación Nacional (Eln), donde manifestamos nuestro reconocimiento y apoyo a los esfuerzos de paz que adelantan los dos equipos negociadores, y nuestra esperanza de que se llegue a un pronto acuerdo.

Señalamos cómo, además de ser los colombianos más pobres las víctimas mortales de esta confrontación, lo han sido la naturaleza y la estabilidad de los socioecosistemas, lo cual arruina nuestro presente y el de las futuras generaciones, al dificultar la construcción de una sociedad pacífica, con una democracia integral y una economía sustentable, que es generada desde los territorios.

Los ambientalistas, como movimiento social, nos ofrecemos a servir como garantes para la negociación entre el Gobierno y el Eln para así apoyar la transición a una paz social y ambiental que busque, además, la restauración de la estructura ecológica agredida por la guerra.

Anunciamos que nos proponemos realizar una cumbre nacional para la paz socioambiental y nos comprometemos a acompañar la reparación de las víctimas de la guerra, incluidos los espacios naturales, y a apoyar planes territoriales que tengan expresiones particulares en cada lugar, de manera que sean verdaderamente sostenibles a largo plazo.

El ambientalismo, como reserva ética y de acción pedagógica, está dispuesto a ser un movimiento que motive a nuestra sociedad hacia el cuidado del bien común; hacia el respeto, el buen uso y el aprovechamiento democrático de los bienes públicos; hacia la mesura en el uso de los bienes privados y la defensa y conservación de nuestro patrimonio natural.

En la primera semana de octubre, recibimos respuesta del Gobierno y del Eln a nuestra carta. Las dos partes manifestaron su agradecimiento y valoraron nuestra intención de contribuir con la construcción de la paz. El Gobierno manifestó que, aun después del resultado del plebiscito y según la Resolución ejecutiva 339, de 2012, hay un marco jurídico para sentarse a conversar, que todavía existe proceso de paz y que se propone seguir avanzando en el diálogo con las Farc.

El Eln, en su respuesta, valora nuestra oferta de ser garantes de la mesa de conversaciones para construir conjuntamente una agenda de transición para la paz, que integra aspectos socioambientales; invita a una participación multitudinaria en el proceso de solución política del conflicto; menciona el momento histórico que vivimos y destaca la renovada movilización ciudadana por la paz que busca la confluencia de quienes deseamos transformaciones en beneficio de las mayorías nacionales y queremos sacar la violencia de la lucha política. El Eln cierra diciendo que considera el ambientalismo como una fuerza decisiva para el logro de la paz y se compromete a hacer todo lo que esté a su alcance para buscar una salida política al conflicto, que abra el camino de la paz para las presentes y futuras generaciones.

Los ambientalistas, las diversas organizaciones y las personas estamos renovando nuestras propuestas y, como movimiento, estamos comprometidos con la construcción de una paz territorial estable, duradera y sostenible.

 

*Miembro Consejo Nacional de Planeación. @Juparus

 

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