Por: Hernán Peláez Restrepo

Angustioso

A la selección nuestra, por razones desconocidas aunque repetidas, las llamadas selecciones menores se las ingenian para causarle zozobra y angustia. En el primer tiempo lució Colombia confundida ante la maraña defensiva montada por Catar. No disponíamos de claridad en la salida por el sector de volantes y en el costado derecho, entre Medina y Cuadrado, era escasa la producción.

Siempre caímos en ese embudo defensivo y al cierre de la inicial, con empate a cero goles, no surgía una buena calificación. Fue bueno el ingreso de Arias, más claro en el apoyo y sobre todo de Luis Díaz por izquierda, con movimientos y ayuda para Tesillo, quien siempre estuvo pensando en levantar centros para los cabeceadores, más cuando Falcao y Zapata rondaban cerca del punto penal. Entretanto, pasaban los minutos y Carlos Queiroz, como pasa siempre con los técnicos y sus consejeros, pensó que con tres delanteros era suficiente para obtener la victoria. Colombia controlaba la probable salida al ataque de Catar, que lo hizo sobre el final provocando al menos dos sustos.

Pero el que sabe, sabe, aunque esté en el oscuro. Ya en el último tramo James Rodríguez desde la derecha, y con su zurda prodigiosa, puso la pelota en la testa de Zapata y llegó el premio con un gol solitario que encierra enorme valor. Colombia resolvió una papeleta más complicada de lo esperado.

Recordé en algún momento que a la selección le encanta enfrentar a rivales grandes de nombre y peso. Allí, como lo comprobamos con Argentina, jugó un gran partido. Pero si el contrario es débil y los jugadores conocen el escalafón de selecciones en el mundo, o se confían o aflojan. Con este resultado, y faltando el choque con Paraguay, la selección está para cosas mayores. Si el equipo colectivamente no funcionó, recordando su salida anterior, el resultado es más que buenísimo.

Me quedé eso sí con las ganas de ver a Edwin Cardona, que puede ser una carta interesante, cuando hay equipos inclinados a esperar y confundir, porque tiene excelente remate a distancia.

866879

2019-06-19T22:00:00-05:00

column

2019-06-19T22:00:01-05:00

[email protected]

none

Angustioso

10

2128

2138

 

Buscar columnista

Últimas Columnas de Hernán Peláez Restrepo

Siempre que llovió...

El caso James

Dos caras

Ilusiones

Los alumnos