Año escolar: evaluar en 2020 para nivelar en 2021

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La prioridad no es Saber 11, sino Saber 3, 5 y 9, y Avancemos 4, 6 y 8, que permitirán planear nivelación en 2021.

Esta semana El Tiempo tituló “Pruebas Saber 11 se harán este año de manera presencial”. La directora del Icfes, Mónica Ospina, anotó que “la fecha la estaremos anunciando en las próximas dos semanas, seguramente será a final del año”. Quisiera rogarles, al Icfes y al MEN, que tengan en cuenta las siguientes consideraciones.

Las instituciones educativas necesitan mediciones del impacto de la virtualidad forzada de 2020 en el aprendizaje de los estudiantes para saber qué hacer en 2021. Algunas ya han previsto que harán nivelación en el primer periodo del próximo año. Pero esto es un problema nacional y requiere una política nacional.

Para 2020 estaba planeado el regreso de las pruebas Saber 3, 5 y 9, censales, de modo tradicional, con papel y lápiz, y la realización de las pruebas Avancemos para grados 4, 6 y 8, en lenguaje y matemáticas, de inscripción voluntaria para las instituciones y aplicación en línea.

¿Por qué no estamos hablando de esto? Si hubiera que decidir entre hacer Saber 11 para calendario A o las pruebas para los grados inferiores, la prioridad educativa sería esta última. La prueba Avancemos tendría que hacerse obligatoria y ofrecer la opción de papel y lápiz para las IE con menos computadores y conectividad.

Sin duda, es una operación exigente, pero se trataría de una “gran operación de evaluación para la nivelación escolar”. Una prioridad nacional. Regresar a clases presenciales el año entrante y pretender que los alumnos sepan lo que debieron aprender en el grado previo, o sea en este 2020, es exponer al sistema a otro año escolar desastroso y a una generación todavía peor educada.

Y necesitamos medir no solamente los vacíos de aprendizaje, sino también los factores cognitivos, socioemocionales y familiares de todos los estudiantes que puedan presentar las excelentes pruebas en línea que ya existen en el mercado en idioma español. La nación tendría que pagar (precios rebajados). No puede ser que cada año tengamos el “presupuesto de educación más alto en la historia”, pero no alcance para hacer giros innovadores, sino solamente para seguir como venimos.

Si la prioridad con los que siguen dentro de la educación básica y media es “evaluación para nivelación”, ¿cuál es la prioridad con los que serán egresados, los de grado 11? Es otro gran problema nacional que les corresponde enfrentar a la educación terciaria, al Estado, al sector productivo y a la sociedad en general.

Asumiendo que la evolución de la pandemia del COVID-19 dejará hacer presencial Saber 11 a finales de año, no hay decisión buena sobre su oportunidad. Si se hace este año, los resultados previsibles serán inferiores a los que conocemos (un promedio nacional alrededor de 251/500 que esconde la desigualdad de puntajes deprimentes), y si se aplaza para el año entrante, tal vez peor, porque los que van a sacar malos puntajes no se prepararán. Un criterio para el Gobierno quizá sea si cobrará o no los cerca de $50.000 por estudiante. No parece que haya ambiente para tal cosa, así que probablemente parezca mejor una aplicación en línea.

Con o sin Saber 11, tendremos un nuevo contingente de bachilleres (más de 400.000) que, descontados los privilegiados por cualquier razón que hagan tránsito a la superior, se sumarán a los 2′700.000 jóvenes “ninis” (ni estudian ni trabajan), cuyo destino constituye un gran desafío (y tal vez oportunidad) para el “modelo económico y social” y la sociedad.

Ayudaría generalizar el semestre cero en la educación terciaria ahora más que nunca, pero no bastaría. Será tema de otra columna.

@DanielMeraV

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