Antes y después del virus

Noticias destacadas de Opinión

Aunque es prematuro predecir lo que cambiará tras el devastador paso del coronavirus por el planeta tierra, las medidas adoptadas podrían generar transformaciones permanentes en la interacción social a todo nivel.  El trabajo en casa y las conferencias, congresos y reuniones virtuales llegaron para quedarse. Las iglesias y lugares de culto de todas las religiones tendrán que implementar mecanismos para que la gente pueda  “comunicarse con Dios” sin moverse de la casa tal como lo hizo el papa Francisco en su última misa del Ángelus.

La gente desarrollará temor a estar en lugares muy concurridos mucho tiempo después que el virus desaparezca o aparezca la dichosa vacuna. El mismo saludo estrechando manos podrá quedar relegado a los libros de historia. 

Quizás sea necesario rediseñar los estadios y escenarios de conciertos dejando más lugar entre silla y silla. El impacto en la aviación no cederá prontamente, habrá menos vuelos y podría resultar positivamente  en  más espacio entre sillas y entre filas contrario a la tendencia actual de apiñar a los pasajeros más y más.  La industria de los cruceros, que ha tenido un  alto crecimiento  en los últimos años, decenas de ellos llegando a  nuestro país,   pasará las duras y las maduras para recuperarse, asumiendo que  lo logra,  poniendo en peligro decenas de miles de empleos en naves y tierra. Restaurantes y cafés tendrán que rediseñar desde los utensilios  hasta la ubicación  de las mesas. 

La falta de transparencia por parte de  algunos gobiernos  en el manejo del Covid-19 les esta pasando factura, especialmente en Irán donde la epidemia ya se ha propagado a todo el país y el régimen de los Ayatolas  que al comienzo   mostró una   actitud negacionista se ha visto superado por el virus y las redes sociales que han  puesto en evidencia lo que el régimen buscaba tapar.

Anteriores pandemias generaron cambios  que hoy en día  son el normal y estimularon la innovación y la ciencia.  La irrupción del HIV dejó como legado el uso del condón y otros cuidados  en referencia a las relaciones íntimas.  China parece  haber aprendido la lección del SARS respecto a la necesidad  de compartir oportunamente la  información. El primer caso de Covid-19  apareció en diciembre 12 y el 31 ya la Organización Mundial de la Salud  estaba al tanto mientras que  las autoridades chinas  en 2003 se demoraron  cinco meses en anunciar el SARS. 

Eventualmente el coronavirus se puede volver una enfermedad estacional  como la gripa que cuando irrumpió en 1918 mató 50 millones de  personas, pues en últimas son las multinacionales farmacéuticas las que siempre se benefician de estas epidemias y la cura  se convierte en cajitas de pastillas en los anaqueles de las droguerías.          

El  Covid-19  podría dar al traste con le reelección de Donald Trump, quien aparece vulnerable  ante la crisis y a quien esta vez los trinos no parecen alcanzarle para proteger su hasta ahora indestructible teflón.        

 

Comparte en redes:

 

Te contamos que estamos trabajando en nuestra plataforma tecnológica para que sea más fácil de disfrutar, por eso no podrás hacer comentarios en los artículos. Estarán activos próximamente. Gracias por tu comprensión.