Por: Gonzalo Silva Rivas

ApartaSuites en boom

Paralelo a la creciente presencia de hoteles que se registra en el país, poco a poco se impone en el mercado una tendencia que de tiempo atrás cobró fuerza en otras grandes ciudades del mundo. Tomados de la mano de reconocidas marcas, surgen y se multiplican los apartasuites, departamentos espaciosos, placenteros y con completo equipamiento, cuya propuesta de servicio añade características especiales sobre la de la hotelería formal.

El buen ambiente inversionista, impulsado entre otros factores por la eufórica y no menos preocupante locomotora energético y minera, viene estimulando la llegada de directivos y ejecutivos de multinacionales y grandes compañías, quienes por razones laborales permanecen durante largas temporadas en el país, y junto con el personal diplomático constituyen el segmento más dinámico de los consumidores de esta atractiva oferta hotelera que incursiona con llamativo éxito.

Sus instalaciones también son refugio de parejas que hacen fila para el trámite de adopciones, y para centenares de viajeros que ingresan por asuntos de salud, una modalidad turística que se afianza en Colombia donde oficialmente se le promociona como de “clase mundial” en materia de procedimientos médicos y estéticos. Pero podríamos decir que no son un privilegio exclusivamente foráneo. El peso que tienen los huéspedes nacionales, especialmente por estadías familiares, es considerable y en muchos establecimientos son su principal eje comercial.

El “boom” de esta actividad lo confirman casi treinta apartahoteles que ya funcionan en el país, la mayoría de ellos en Bogotá donde se suman variadas apuestas con atractivas opciones de servicio, como las del acogedor y recién remodelado Hotel RoyalPark Metrotel, de la Cadena Hoteles Royal; los ApartaSuites Tequendama, antigua sede de las residencias del mismo nombre, o el Lancaster House.

Comparando los valores de sus tarifas con las de la hotelería tradicional resultan ser equivalentes, sin grandes diferencias. Las fortalezas están en esos factores que tanto se aprecian cuando se busca un alojamiento cómodo, seguro y de calidad. Contrario a las limitadas aunque prácticas habitaciones hoteleras, los apartasuites no son exclusivos para dormir y ver televisión. Sus amplios espacios son una invitación a disfrutar de la intimidad del hogar aprovechando sus diferentes ambientes internos, sala comedor, cocineta con menaje completo, áreas privadas para estudio y oficina, junto a un portafolio de múltiples servicios que -en hoteles como el Royal- incluye cheff, gimnasio, sauna, sala de belleza y un inmejorable room service las 24 horas del día.

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