Por: Iván Mejía Álvarez

Apestoso tufillo

Se están equivocando demasiado y casi siempre a favor de los mismos equipos y en contra también de los mismos. El nivel del arbitraje es bajísimo y no hay partido en el que no se hable del penal dudoso, del gol en fuera de lugar, de las expulsiones, etc.

Le envié un mensaje a Ramón Jesurún sobre el tema y contestó lo siguiente: “Es cuando más se está trabajando y capacitando. Lo de Arrieta fue una embarrada, pero los arbitrajes en general son aceptables y buenos. Ese es un gremio superdividido y lleno de rencillas y chismes”.

Sobra decir que este periodista no comparte en lo más mínimo el mensaje del presidente de la Federación y que atribuirles los penales cobrados y no cobrados, las expulsiones justas y las injustas, las conducciones evidentemente torcidas y desequilibradas de algunos jueces a chismes y rencillas parece desproporcionado y fuera de contexto.

Es cierto que el gremio arbitral está lleno de consejas y que ellos se atacan por la espalda terriblemente, pero creer que todo lo que está pasando es bueno y no verle la cara al lobo no es un buen síntoma, es ridículamente absurdo. Es como pretender que no existe la corrupción en Colombia pese a Odebrecht y Reficar, por ejemplo.

La comisión arbitral en manos de Machado y Avendaño no brinda confianza, seguridad, sus designaciones dejan mucho que desear y en algunos casos son tan evidentes sus fallos, la persecución a unos jueces y la benevolencia en sus errores con otros, que sólo cabe decir que no son confiables y deberían ser relevados. Resucitar a Ulises Arrieta para que hiciera un “mandado” fue un error tan grave como sospechoso.

Varios equipos en Colombia están al tanto de situaciones anómalas, pendientes más de quién les va a dirigir y de quiénes están moviendo los hilos de la trama. Todavía se comenta el tema del ascenso del América y la participación activa de algunos exjugadores de la institución. Pregúntenle al presidente del Real Cartagena por qué sacó siete jugadores de su equipo e indaguen con Hernando Ángel cómo fue el tema de Vela.

Me cuesta creer que a un equipo le han pitado en el último mes tres penales a favor y ninguno ha sido. Tanta casualidad es sospechosa.

Ramón, entiendo que con tanto cargo no tengas tiempo para ver nuestro fútbol local. Lo tuyo ya no es de este mundo, es universal. Pero acá entre nosotros, se huele, se siente, un apestoso tufillo a jueces torcidos y a un campeonato manipulado por intermediarios, con una comisión que no da garantía alguna.

 

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