Por: Antieditorial

Apuntes y precisiones éticas

Por Germán Vargas G. 

Interesante editorial. No obstante, encuentro planteamientos contradictorios, insuficientemente argumentados y preguntas/lecciones poco ambiciosas.

Agrego algunos para enriquecer el análisis:

1.Lo ocurrido en ese partido fue lamentable; apelar a ese tipo de “arreglos” es tanto más disonante cuando se trata de la selección distinguida por su “Juego Limpio” durante el pasado mundial.

2.Se dice que el fútbol es un juego donde la picardía es fundamental; por eso hay quienes están en contra de la tecnología para resolver controversias e injusticias, que, a propósito, favorecen en general a los equipos “grandes” o ricos.

El fútbol en un escenario cada vez más desigual, como la sociedad.

3.Cambiando de frente, hacia el espacio periodístico, es normal el abuso del lenguaje beligerante como metáfora para el fútbol.

Civilización del espectáculo, la transmisión del Gol Caracol resonó con orgullo el “madrazo” de James Rodríguez, aunque el encabezado del programa clasificaba el programa como apto para niños.

Estas prácticas se diseminan al tratamiento de los asuntos políticos, que cada día polarizan más los valores, las creencias y visiones de nuestra sociedad.

4.Los abogados chilenos denunciaron el mutualismo de colombianos y peruanos, invocando la regla 69 del código disciplinario de la FIFA, ocultando que esa selección perdió desde la primera Copa América que ganó, en su propio país, donde toleró el mal comportamiento de sus futbolistas más reconocidos, contrario a la ética, moral y legalidad.

5. Su editorial manifiesta que una “sanción contra Colombia y Perú nos parecería desproporcionada”.

Lamento ese desproporcionado comentario, pues no considero que sea un atenuante “el encuentro del 2001 entre Uruguay y Argentina”.

La ética, como la justicia, no debe relativizarse.

6. Este debate reduce nuestra identidad y orgullo a una camiseta que ni siquiera es símbolo patrio. De hecho es un bien privado (aunque el marketing maquille eso), y la Federación está adscrita a un ente internacional corrupto y autocrático.

Recuerde que si un gobierno interviene una federación, la FIFA la expulsaría.

7. A Falcao le faltó “cancha”, dirán los fanáticos (como el Tino). Sin embargo, es parte de la apatía y el cinismo de nuestra sociedad, donde el fin justifica los medios.

Lamento que haya sucedido con quien se había destacado por representar principios y creencias religiosas, además de haberse comportado en la cancha usualmente como caballero.

8. Así también han evaluado a Pékerman, a quien se le justifica que no trabaje 365 días, aunque gana más que el presidente (cuantifique cuántos salarios mínimos recibe) y tiene vida de congresista, sin rendición de cuentas.

Conectando con el periodismo, que ha destapado tantos casos de corrupción, debe estudiarse el caso del oneroso contrato de Claudia Palacios en Canal Capital: ¿no debió analizar si esa propuesta era adecuada en el sector público?

Este es el país del Sagrado Corazón, donde ni siquiera la justicia y los fiscales, ni los defensores del pueblo (Ministerio Público) se salvan de pecar.

*Catedrático ([email protected]).

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