Por: Columnista invitado

Así como cuando te roban en el Mundial

Hacer el cubrimiento de un Mundial es el posgrado para cualquier comunicador, es una alegría que difícilmente se puede describir y crece aún más cuando la selección que cubres, como en mi caso la colombiana, paga la boleta en cada partido, no sólo al país sino a miles de hinchas que han hecho enormes esfuerzos económicos para venir.

Para estar acá salí hacia Brasilia, que está a 13 horas en vehículo de Cotia, en donde se encuentra la selección. En mi mente estaba marcada la victoria del combinado nacional frente a Costa de Marfil, por el comportamiento que veía en la concentración del equipo de Pékerman. Disfruté, sufrí, lloré como cualquier hincha con el partido en el imponente estadio nacional Mané Garrincha.

Me salí cuando faltaban cinco minutos para terminar el partido para poder informar en directo por la televisión. Como iban a estallar de júbilo los colombianos que se encontraban en vivo en semejante momento histórico para el país, estaba listo con anterioridad. Salieron los aficionados envueltos en una desbordante alegría y me dieron cambio desde Cali para que describiera esa hermosa pintura. En ese momento comencé a hablar, junto a unos 100 colombianos que gritaban detrás de mí. Uno de ellos en especial, que tengo marcado en mi mente, me cargó durante mi labor, mientras su compañero metía la mano al bolsillo y se llevaban mi billetera, dejándome vaciado, sin un solo peso en un país que desconozco pero que me ha recibido en cada momento con amabilidad.

Automáticamente llegó la policía y se montó un operativo y los colegas de algunos medios lo divulgaron por redes sociales. Media hora después aparecieron mis documentos, pero obvio que no había un solo peso, y como novato en un evento internacional de semejante magnitud yo cargaba todos mis viáticos en dicha cartera. Después revisamos el video y descubrimos que no eran dos sino tres lo compinches, y que eran unos compatriotas que me habían abrazado y pedido que nos tomáramos unas fotos, unos instantes antes del directo.

Sigo firme en el Mundial sin viáticos. Ah, la policía brasileña busca con el video en mano a estos delincuentes.

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