Por: Cartas de los lectores

Así somos los colombianos

En la séptima ola de la Encuesta Mundial de Valores (EMV7), de la cual se hace partícipe a Colombia y cuyos resultados han sido publicados por la revista Arcadia en una separata y comentados ampliamente por importantes cadenas radiales, me llamó particularmente la atención el análisis sobre la paz y la convivencia cuando plantean: “En contravía de las narrativas de algunos medios de comunicación, a los colombianos sí les preocupa que se acabe el Acuerdo de Paz (60 %), que se desate una guerra internacional (67 %) y que se vuelva a la guerra interna (74 %)”. Me pareció que se trata de unos datos positivos en las actuales circunstancias que vivimos por la traición a la patria de algunos firmantes del Acuerdo y cuya declaración impactó a la sociedad colombiana.

Es cierto que no debe subestimarse al enemigo bajo ningún argumento; algunos observadores expresan que la situación todavía es manejable por parte del Gobierno Nacional y, sin ser un superexperto en asuntos de conflicto, es claro que el cumplimiento de la implementación de los Acuerdos se impone sobre otras estrategias de desarrollo y crecimiento económico. No tendríamos una sociedad reconciliada con la vida si se continúa con el impulso y estímulo hacia ciertos subsectores económicos, cuando vemos desmoronarse a los líderes sociales que gritan a los cuatro vientos la urgencia de sus luchas por lograr una mayor equidad y solo consiguen que los asesinen, como está demostrado en cifras en todo el país.

Pero, claro, falta lo principal, es decir, conciencia para asumir el liderazgo en dicha implementación. Es allí donde gobernantes, políticos, candidatos, partidos y demás líderes gremiales omiten en sus discursos la promesa firme de sacar adelante todos los procesos encaminados a fortalecer la paz. Las campañas políticas parecen en contravía al querer de los colombianos. La misma EMV7 revela que “hoy los colombianos somos más conscientes y más críticos de nuestro entorno. La encuesta nos muestra, además, que se abre una ventana de oportunidad para un cambio de enfoque fresco en un contexto nuevo; pasar de la obsesión con la seguridad pública a la conciencia de la seguridad doméstica y existencial, posibilitando la vida digna y libre de violencias…”.

La EMV7 es una interesante radiografía, o mejor una fotografía, que nos muestra cuánto hemos mejorado en medio de este transcurrir violento. Si lográramos eliminarlo, ahí sí podríamos gritarle al mundo que somos el mejor vividero del mundo.

Ana María Córdoba Barahona. Pasto.

Envíe sus cartas a [email protected].

879479

2019-09-05T00:00:10-05:00

column

2019-09-05T00:15:01-05:00

[email protected]

none

Así somos los colombianos

26

2772

2798

 

Buscar columnista

Últimas Columnas de Cartas de los lectores

Es cierto, pero…

Dos cartas de los lectores

Antieditorial a algunos editoriales recientes

Mis recuerdos del 2 de septiembre de 1989