Por: Cartas de los lectores

Avanzando hacia el posconflicto

Ha llegado el tiempo de armonizar nuestros deseos con la semántica, es el momento de conjugar nuestros anhelos con las palabras.

Si realmente queremos avanzar en el camino de la pacificación y ser protagonistas de la Colombia nueva que pretendemos construir, debemos tender un puente hacia la convivencia, borrando desde ya de nuestra boca todas las expresiones ofensivas y belicistas que solemos utilizar para descalificar a nuestros opositores.

Para facilitar la reinserción de la otra Colombia en una sola patria, cobijada bajo los principios de libertad y orden, propongo una gran cruzada de todos los medios para que a partir de ahora se registren las personas y los hechos con nombre propio. Es pertinente comenzar a visualizar la hermandad que anhelamos utilizando las palabras adecuadas. Por favor, no más cita de alias. Qué sentido tiene nombrar a una persona con su apodo si ya es vox pópuli su verdadera identidad y, además, se está dando un paso trascendental hacia la integración. No más eufemismos para descalificar al contradictor, sea cual fuere su ideología.

Como ninguno de los líderes de las vertientes políticas conocidas tiene la verdad revelada, aunque se le reconozcan algunos aciertos, es difícil y estéril pretender que todos caminemos delante o detrás de ellos. La historia en todos los casos nos ha mostrado que el caudillismo es aberrante y lleva a la tiranía y el estancamiento. Como es deseable imaginar la prosperidad soñada bajo la guía de líderes empoderados, nos queda entonces la recomendación de Albert Camus: caminemos juntos, uno al lado del otro.

Carlos E. Delgadillo G. Girardot.

Aclaración del ministro Lizarralde

Ante la entrevista que concedí y que fue publicada por ustedes el día de ayer, quisiera hacer una aclaración, por lo delicado del tema de los terrenos  baldíos. Esta es mi frase textual:

“Yo planteaba no repartir más baldíos a nadie. Ni a grandes ni a pequeños. La recomendación fue: sí a pequeños, pero después de demostrar vocación de trabajo en el campo. Por ello al principio la arriendan y si trabajan la tierra se les adjudica. Así no ocurriría lo que hoy, a un campesino le adjudican la tierra y al otro día la pueden vender”.

Rubén Darío Lizarralde.  Ministro de Agricultura.

De Leopoldo Múnera

En relación con el editorial del 9 de noviembre de 2013, les aclaro que desde 2000 no soy decano de la Facultad de Derecho, Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional de Colombia. En la actualidad dicho cargo lo ocupa el profesor Genaro Sánchez Moncaleano.

Leopoldo Múnera.  Profesor asociado. Universidad Nacional de Colombia.

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