Por: Iván Mejía Álvarez

Bajo sospecha

En medio de la penumbra, mientras los aficionados al fútbol veían a la selección de Colombia perder, a la misma hora y por el mismo canal, como dirían algunos, los dirigentes de Millonarios presentaban un aterrador balance económico y hacían anuncios tan sospechosos como inquietantes. Todo lo que emane, surja, sea avalado y sea anunciado por los dirigentes de Millos es digno de analizar porque es fácil presumir que existe  gato encerrado, todo es peligroso para el bolsillo ajeno y bueno para el bolsillo propio.

Un directivo de Millos, un tal Carlos Robledo, un sujeto que llegó a la junta directiva representando al Gobierno, integrante de la Dirección Nacional de Estupefacientes, confesó en las páginas de El Espectador, que la situación económica es insostenible y que el equipo perdió $3.600 millones el año pasado y que la deuda total llega a los $24 mil millones. Pero claro, dicho individuo después de confesar semejante cifra, tiene la desfachatez, el cinismo y la caradurez, de afirmar que la culpa no es de la actual junta directiva sino de los jugadores y los técnicos porque ellos, los dirigentes, no juegan. Vaya, vaya, cuando llegaron hace cuatro años, el déficit era de doce mil millones y en cuatro años de gestión de López y sus carnales el tema ya va por el doble. Y pensar que todavía existen los periodistas “prepagos” que defienden al presidente, que además desde el punto de vista deportivo ha tenido un fracaso monumental, pues sólo ha llegado a dos fases finales en ocho torneos.  Si doblar la deuda es gestión, apague y vámonos.

Allá, en medio de la penumbra y rodeados de áulicos en pos de una migaja de poder, los directivos se “inventaron” la idea de convertir el equipo en una sociedad anónima. Intentan socializar las pérdidas, meter una cantidad de personas amantes del equipo, que hinchas es lo que tiene, en la “pirámide azul” y ellos, manejar esa platica.

El otro anuncio hecho por López es todavía más sospechoso e inquietante. Millos va a comprar el lote de la Guaca. ¿Cómo y con qué dinero, un equipo que debe $24 mil millones puede comprar una propiedad que puede valer 20 ó 30 mil millones?, ¿de dónde saldrá ese dinero?, ¿cómo lo hacen? Por eso, todo en Millonarios huele feo, emana un intenso olor a podrido, es fétido. Todo apunta a la Fiscalía.

Finalmente, los “muchachos del presidente”, el brazo armado que intimida, amenaza y agrede periodistas y socios opositores, los que viajan por cuenta del club, los que son patrocinados por López —confesión hecha en su momento al diario El Tiempo— hacen pasar otra pena más a la ciudad al apedrear el bus del Cali. ¿Hasta cuándo López, usted y su irresponsable conductas apadrinando las barras bravas?

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