Por: Héctor Abad Faciolince

Bernabé le pegó a Muchilanga

EL PRÓCER COLOMBIANO POR ANTOnomasia, Santander, es conocido como “el hombre de las leyes”. Su antagonista, Bolívar, era algo así como el “el hombre de los actos”.

Para acometer sus actos, Bolívar se brincaba las leyes, que le estorbaban. La dialéctica de nuestros países sigue enfrascada en esa misma disputa: hombres de acción como Uribe y Chávez encuentran en la ley un estorbo, y tratan de saltársela o de hacer nuevas leyes a las patadas.

Los herederos de Santander, al mismo tiempo, intentan que los hombres de acción respeten las formas, aunque eso lleve el país al inmovilismo. Si el hombre de acción cree que tiene la razón y las mayorías, no entiende que el hombre de leyes le recuerde las reglas y le ponga límites a sus actos. Los hombres de acción quieren movimiento, aunque sus actos sean burradas.

 El hombre de acción, para simular que cumple las reglas, se acerca a personajes como Yidis Medina y hace arreglos con ella para hacer nuevas leyes. Dice ahora Uribe que la Corte le da crédito a “una persona de claros antecedentes delictivos”. Es cierto. Pero no menos cierto es que esos antecedentes delictivos ya los tenía Yidis cuando el Gobierno la llamó para comprar su voto.

 Es común que este Gobierno, con tal de hacer pasar leyes apresuradas que justifiquen sus acciones, se junte con hampones y políticos de la peor calaña. Y así el país se debate en el peor escenario posible: una disputa de abogados santanderistas contra políticos de acción corruptos. Todos contra todos. Hombres de leyes y de acción viven a las trompadas.

 ¡Qué lío! Estamos como en la canción de Celia Cruz: “¿Por qué fue que Songo le dio a Borondongo? Porque Borondongo le dio a Bernabé. ¿Por qué Borondongo le dio a Bernabé? Porque Bernabé le pegó a Muchilanga. ¿Por qué Bernabé le pegó a Muchilanga? Porque Muchilanga le echó burundanga.

 ¿Por qué Muchilanga le echó burundanga? Porque burundanga le hincha los pies. ¡Que lío!”. ¿Por qué Uribe le pega a la Corte? Porque la Corte les dio a los amigos de Uribe. ¿Por qué la Corte les dio a los amigos? Porque los amigos cogieron el DAS. ¿Por qué se tomaron el DAS los amigos? Porque los del DAS reparten chumbimba. ¿Por qué reparten chumbimba en el DAS? Porque la chumbimba calla a los enemigos.

 Ya el país estuvo, hace unos años (y hace unos decenios y hace unos siglos), enfrascado en interminables querellas de politiqueros y abogados. Si no pasaba el anterior referendo que el Gobierno presentó en su primer mandato, este país se iría en picada al desastre. El referendo no pasó y aquí seguimos. Ahora iremos de nuevo a la hecatombe si no pasa la nueva propuesta de Uribe para legitimar su primera reelección.

Qué va. Lo aprueben o no, todo será igual, sólo que nos pasaremos los días y las semanas alegando como lunáticos y viendo cómo Songo le da a Borondongo, qué dicha, y luego cómo Bernabé le pega a Muchilanga. Es la manera, en el fondo, de darnos a todos burundanga que, como se sabe, es una droga (escopolamina) que emboba y embota la voluntad, de modo que nos dejemos embaucar como niños.

En estas peleas el único resultado es que todos parecemos tontos, emburundangados, con la misma voluntad y el mismo entendimiento que si nos repartieran a todos escopolamina por el acueducto. Nos la reparten por radio y televisión, que es más o menos lo mismo.

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 Nota: Hace un mes escribí un artículo en el que protestaba contra el servicio exterior de España porque no le daban la visa a una pariente que quería donarle un riñón al escritor Dasso Saldívar. Tengo que reconocer que el consulado de España, en cabeza de Carlos de la Morena, ha procedido con rapidez y gran diligencia a conceder esta visa humanitaria. Gracias a esto en pocas semanas esperamos poder dar la buena noticia de la recuperación de Dasso. Doy las gracias a todos los que nos ayudaron a conseguir este buen resultado.

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