Por: Pedro Viveros

¿Besatón en la Casa Blanca?

Desde que se estrenó como nación, la idea central de los “padres fundadores” de los Estados Unidos de América fue: “Sostenemos como evidentes por sí mismas dichas verdades: que todos los hombres son creados iguales; que son dotados por su Creador de ciertos derechos inalienables; que entre éstos están la Vida, la Libertad y la búsqueda de la Felicidad”. Esa obsesión por la emancipación de los hombres y alcanzar sus sueños hace de este país un espacio donde todo puede suceder: lo bueno y lo malo.

Las luchas por lograr esta visión llevaron a un presidente, Abraham Lincoln, catalogado como el más honesto de la historia de este país, a lograr eliminar la esclavitud negociando agencias de correos postales con varios congresistas para obtener sus votos y así alcanzar este derecho a la libertad por parte de los afroamericanos. A la postre fue asesinado en el Teatro Ford, por un actor quien al dispararle le dijo “Sic Semper Tyrannis” (Así siempre ocurre a los tiranos). Las contradicciones gringas, ¡un guerrero por la libertad es asesinado por opresor!

Una dinastía logra llevar al primer presidente católico de los Estados Unidos al poder. J. F. Kennedy tomó con seriedad permitir el ingreso pleno a la democracia de minorías como los negros. Este empeño lo llevó a recibir varios balazos en su cabeza. La jefatura de Estado le costó su vida y pasar a la historia como la primera víctima de la llamada “maldición de los Kennedy”. Un propósito que buscaba permitirle a un grupo minoritario en los años 60 vivir a plenitud su libertad, lo terminó pagando un grupo familiar poderoso.

Pero también este país permite los gozosos. Un hombre con nombre poco común, unido a otro relacionado con uno de los peores enemigos de este país del norte. Además de ser negro, hijo de padre africano y una mujer blanca. Nacido en Hawái. Resultado: gana dos veces la presidencia norteamericana... Barack Hussein Obama le entregó un respiro a la azarosa vida de los estadounidenses. Su figura y la de su ejemplar familia hizo que durante su liderazgo el mundo entero volviera a recibir con respeto y consideración al líder de la primera potencia occidental. Además de reactivar la economía y volver presentables los indicadores sociales de este pueblo. 

A tal punto llega la fijación por seguir los lineamientos de los fundadores de la tierra de libertad, que al primer mandatario afroamericano lo sucede su antípoda. Un hombre de negocios, sin experiencia en las cosas del Estado, con un discurso radical y populista. Trump no gana si Obama no es su antecesor en el poder. ¿Es la representación viva del equilibrio de poderes alardeado por el país de la primera constitución presidencialista del mundo?

Estas singularidades permiten que hoy, Chicago, la tercera ciudad más grande de la Unión Americana tenga como alcaldesa a la primera mujer negra y abiertamente homosexual en la historia. Lori Lightfoot la segunda persona de origen afro que llega a ese cargo en esta ciudad. La exfiscal le ganó de lejos a otra afroamericana. Las luchas de Lincoln, Kennedy, Obama, se consolidan en la era Trump. ¿Algo más contradictorio?

Pero todavía falta algo mas en la tierra del Tío Sam. En los últimos días apareció un candidato desconocido. Alcalde de una ciudad intermedia del estado de Indiana y fronteriza con Chicago. Está casado con otro hombre. Se besa con su esposo, sí su esposo, antes de cada meeting electoral. Va de cuarto en los sondeos de opinión entre los aspirantes del partido Demócrata y en la primera medición donde lo enfrentan con Trump hay empate técnico. Esta noche debuta en CNN al lado de sus colegas de competición interna.

¿Será posible que el demócrata Pete Buttigieg le reciba la presidencia a Trump? En un país donde no hay liderazgos heredados ni permanentes en el ámbito nacional, de pronto la posesión sea una besatón en las graderías del Congreso donde desde 1776 se garantiza la búsqueda de la felicidad y tenga a Donald como testigo.

@pedroviverost

 

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