Por: Julio Carrizosa Umaña

Bogotá en riesgo muy alto

Según el Tercer Informe del IDEAM, entregado a fines de junio, la capital de la república está en riesgo muy alto por el cambio climático en el planeta y ocupa el primer puesto en vulnerabilidad por varias razones, entre ellas la seguridad alimentaria, la salud y los posibles cambios en sus recursos hídricos.

Es urgente que esta alarma se divulgue profusamente para que no sigamos pensando que la ciudad puede seguir creciendo sin disminuir la calidad de vida de sus ciudadanos. Las amenazas que hoy ya se identifican serán más difíciles de afrontar si el Estado y los particulares no toman hoy decisiones importantes y si, como lo piensa la Alcaldía Distrital, no disminuye significativamente la tasa de aumento de su población.

La amenaza relativa a la disponibilidad de alimentos podría disminuir si el Distrito y la CAR evitaran la urbanización de las 3.500 hectáreas de suelos rurales planos y fértiles que todavía le quedan al Distrito Capital en su borde norte. Infortunadamente en los proyectos que la Alcaldía ha presentado en la últimas semanas estas hectáreas, hoy rurales y con un excelente potencial de producción de alimentos por la calidad de sus suelos y la abundante precipitación, serían urbanizadas en gran parte exceptuando algunas fajas de terreno que serían convertidas en parques o pasarían a ser consideradas como parte de una nueva reserva forestal que reemplazaría la actual Reserva van der Hammen, parte de la cual sería también urbanizada.

Esperamos que la CAR tenga en cuenta el Tercer Informe del IDEAM y no apruebe estos proyectos que podrían agravar en el próximo futuro la situación de la seguridad alimentaria al disminuir el potencial agropecuario de la altiplanicie y que son ilegales  no solo por modificar los límites ya establecidos para la Reserva van der Hammen sino por no cumplir ni con lo establecido en la ley 99 de 1993 respecto a la vocación agropecuaria y forestal de la sabana ni con las normas que prohíben convertir en suelo urbano los suelos clasificados como de primera, segunda o tercera clase por el Instituto Geográfico Agustín Codazzi.

Tenemos también la esperanza de que las autoridades y el Concejo distritales  tengan en cuenta estos nuevos datos del IDEAM que forman parte de la política nacional de mitigación y adaptación al cambio climático y  acorde con esta situación, solamente aprueben proyectos de construcción de nuevas viviendas cuando se localicen en  los terrenos de baja densidad  ya urbanizados cuya área es suficiente para copar la demanda de los próximos años.

 

 

Buscar columnista

Últimas Columnas de Julio Carrizosa Umaña

¿Para qué la universidad pública? I

Alternativas Reales al Glifosato

Vivir bien en la frontera