Por: Juan Pablo Ruiz Soto

Bogotá positiva, Plan de Desarrollo

LOS ALCALDES ESTÁN EN EL proceso de elaborar, discutir con la ciudadanía y conseguir la aprobación de su Plan de Desarrollo (PD) por sus respectivos concejos municipales. El alcalde Samuel Moreno y su equipo han presentado el Plan de Desarrollo Económico, Social y de Obras Públicas 2008-2012 Bogotá Positiva: Para vivir mejor.

Moreno ha manifestado su propósito de seguir haciendo bien lo que las administraciones previas venían haciendo bien y mejorar en aquello que fallaron. Dos temas en deuda son la movilidad y la gestión ambiental. Desde la perspectiva ambiental, la propuesta del PD para Bogotá tiene aciertos y limitaciones. Un ajuste sencillo, pero no por ello menos importante, es empezar por incluir en el título su propósito ambiental, denominándolo Plan de Desarrollo Sostenible o Plan de Desarrollo Económico, Social, Ambiental y de Obras Públicas. Superada la cuestión semántica, es necesario que lo ambiental trascienda en todas las acciones de la nueva administración y esto es mucho más complejo.

Miembros de la Secretaría Distrital de Ambiente (SDA) presentaron a la mesa de trabajo de iniciativa ciudadana denominada “Bogotá, Cómo Vamos”, el tema de medio ambiente en el PD. Iniciaron diciendo que la preservación de los recursos naturales y el mejoramiento del ambiente serán prioridad de la administración distrital y que la gestión ambiental es responsabilidad de todos. Luego, hicieron una síntesis de los aspectos ambientales en el PD. Coincidimos con la SDA en que lo ambiental es transversal y debe influir en todas las actividades, y en que uno de los objetivos estructurantes del PD sea: “caminar hacia una ciudad moderna, ambiental y socialmente sostenible, equilibrada en sus infraestructuras, integrada en el territorio, competitiva en su economía y participativa en su desarrollo”.

La SDA señaló que los recursos asignados en el PD a la inversión ambiental se incrementarán en un 79% entre “Bogotá sin Indiferencia”, el PD anterior, que asignó $176.000 millones, y “Bogotá Positiva”, que asignará $315.000 millones. En ambos casos se hizo el cálculo sin incluir las transferencias a la CAR-Río Bogotá.

Bien por este incremento, que se asigna a líneas de inversión como monitoreo de la calidad del aire, control ambiental de megaproyectos, manejo de residuos sólidos, agricultura urbana, plan de arborización, educación ambiental, ordenamiento ambiental territorial y límites urbanos, conservación y manejo de ríos y humedales, manejo de suelos y de los cerros orientales, recuperación morfológica y ambiental de áreas de extracción minera, apoyo a la gestión empresarial ambientalmente responsable, participación ciudadana y diseño y aplicación de instrumentos económicos o incentivos para gestión ambiental, monitoreo del ruido, investigación para desarrollo tecnológico sostenible, acuerdos interinstitucionales para el fortalecimiento y articulación de las instancias e instrumentos de planificación y gestión ambiental. En fin, hay 56 programas con 208 proyectos, que presentan una aproximación integral para la gestión de la SDA. En el PD, la asignación total a la SDA es el 0,8 % del presupuesto, monto todavía muy precario.

Aún queda por revisar qué hará la Secretaría de Hábitat a la cual está inscrita la Empresa de Acueducto y Alcantarillado, que deberá invertir, según la ley, el equivalente al 1% del presupuesto del municipio en temas de manejo de las cuencas aportantes, recursos esenciales para el agua del futuro, con inversiones urgentes en los PNN de Chingaza y Sumapaz. El Sistema Integral de transporte no debe ser sólo el desarrollo del metro y los transmilenios, sino el apoyo a sistemas alternativos como el uso de la bicicleta, que requiere más ciclovías y apoyo en cicloparqueaderos. En salud, según estimativo del Banco Mundial en 2006, el costo del deterioro de la calidad del aire significó para Bogotá el 2% del valor del PIB de la ciudad ($800.000 millones anuales) y la mejor medicina preventiva es mejorar la calidad del diesel que usamos. En basuras debemos disminuir la producción per cápita de éstas y esto exige incentivos y sanciones y reciclar y producir abonos, además de manejar adecuadamente los rellenos sanitarios.

Bogotá requiere muchas y efectivas medidas ambientales para alcanzar los estándares internacionales. Y más si, como dice el Alcalde, queremos que sea una ciudad verde, modelo en gestión ambiental. Adelante, que la tarea es compleja, iniciemos por fortalecer los temas ambientales en el PD.

*Economista con especialidad en manejo de recursos naturales en el Banco Mundial. Sus puntos de vista no representan ni pueden atribuirse a la entidad para la cual trabaja.

 

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