Por: Iván Mejía Álvarez

A Brasil...

No existe un modulo táctico definitivo, total, que no admita réplicas.

Todos los esquemas tienen sus variantes y en definitiva el sistema depende más del relleno humano, de lo que hagan los jugadores, que de la misma figura escalonada en la cancha.

Algunos creen que Pékerman se equivocó cuando cambió la disposición táctica en Puerto Ordaz y dejó en el banco a Teófilo Gutiérrez. Se preguntan por qué dejó de jugar con dos delanteros. Y la respuesta es sencillita: porque si metía dos delanteros en punta tenia que sacrificar o un volante de marca, Aguilar-Valencia, o un volante de costado, James-Cuadrado, o el volante armador, Macnelly. Es que no se puede jugar con doce. Cuadrado había jugado tan bien en Barranquilla que para el adiestrador era imposible dejarlo por fuera de la titular y alguien tenía que ser sacrificado.

La culpa no es de la figura táctica, el problema en Cachamay fue de los músicos. La partitura estaba bien ideada, pero el factor individual no respondió y entonces la canción sonó fea y desentonada.

Teóricamente Cuadrado era la bisagra que ajustaba el 3-2-1, haciéndoles compañía a Valencia y Aguilar en la marca o llegando por la banda y juntándose con Macnelly y James en el 2-3-1. La idea no era mala, pero los venezolanos también la tenían clara y recostaron a Juan Arango en la banda tapando a Cuadrado y sirviendo de lanzador con pelotazos profundos a Rondón y al otro punta. Farías y sus jugadores ejecutaron bastante mejor su trabajo y ganaron bien.

Fallaron algunos jugadores, el módulo no era malo, donde sí se equivocó y mucho el técnico fue en los cambios, porque por más que le den vueltas y revueltas al tema no se le encuentra explicación a tanto delantero sin alguien que los aprovisionara de balones, además “descuartizó” la defensa y si la selección no se llevó cuatro fue por Ospina, quien estuvo imperial en su labor.

Quedan otras preguntas sin resolver: ¿Jackson es el cuarto delantero de Colombia? El mejor atacante por números del país, incluido Falcao, fue totalmente relegado. ¿Zapata definitivamente no cuenta para el técnico? Entonces que no lo llamen, porque es titular en el Milan y eso no se lo ha regalado nadie, pero en la selección es injustamente un cero a la izquierda.

Como dice la canción de El Gran Combo, aquí no ha pasado nada, todo quedó como estaba. Da lo mismo ser primero, segundo, tercero o cuarto, lo único importante es que en diciembre, cuando se haga el sorteo del Mundial, la balota de Colombia figure entre los 32 elegidos. Y para eso es necesario ganar seis de los nueve puntos en Barranquilla…

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