Por: Antonio Casale

Brasil 2014

Comienza una vez más el largo camino hacia un mundial, en este caso el de Brasil 2014.

Y esta vez, todo parece indicar que tendremos la eliminatoria más pareja de los últimos tiempos. Colombia cuenta con una muy buena generación de jugadores, todos en la cresta de su carrera deportiva, y está dirigida por el único colombiano que podría, si tiene el carácter y la templanza que le conocimos como jugador, manejar los intríngulis y manejos descachados que se dan habitualmente entre sus jefes. Aún así, la cosa no va a estar fácil. Veamos.

Perú, lejos de ser la misma que empató con Bolivia en el último lugar de la eliminatoria a Sudáfrica, cambió su estructura, desde lo dirigencial hasta lo deportivo, se pusieron serios y tanto en la Copa América como en el comienzo de esta serie, demostró que será un rival directo que se suma a la lista de Ecuador, Venezuela, Chile y Paraguay, con quienes tendremos que disputar dos cupos y medio para el Mundial.

Y para empezar a soñar, es menester ganar en Bolivia, muy a pesar de la altura. La verdad es que esta Bolivia es la peor de los últimos tiempos. Sí, hay que tener cuidado con el eterno tema de La Paz, pero este miedo debe transformarse, convertirse en sólo un factor más a tener en cuenta a la hora de planear el partido, y la formación de Colombia demuestra que hay con qué buscar los tres puntos y así se hará.

Llama la atención la posible no presencia de Falcao. No sólo por la microsociedad ganadora conformada por Guarín, James y el jugador del Atlético de Madrid, sino porque los bolivianos demostraron en Montevideo que tienen grandísimas debilidades en el juego aéreo en contra, y Falcao es de los mejores cabeceadores del mundo. Por otro lado, Teo es un gran jugador, pero actúa en una liga de poca monta al lado de la española o la europea.

Alegra enormemente que Leonel no le tenga miedo a poner a James con todo y sus 19 años. Rodríguez está hecho de otro material y hace rato compite a otro nivel, y si es el mejor en su puesto, pues que juegue. También ilusiona la manera humilde cómo Comesaña y Álvarez han asumido cada uno su rol, esperemos que duren toda la eliminatoria así. Para adelante, muchachos, este país tiene toda la fe en ustedes, para así volver, después de tanto tiempo, a un Mundial. A Bolivia hay que ir por los tres puntos. Paso a paso se llega lejos.

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