Por: Juan Pablo Ruiz Soto

Brasil fija y vende carbón

BRASIL, DESPUÉS DE SER UNO DE LOS países de mayor actividad en la destrucción del bosque tropical, que creó incentivos para deforestar, ahora ha tomado la determinación de entrar activamente en la conservación del bosque natural, para 2011 espera reducir la tasa de deforestación en más de un 50% y creó un Fondo Amazónico para este propósito.

Adicionalmente ha entrado en la venta de Certificados de Reducción de Emisiones mediante la reforestación en áreas de pastizales degradados. En Brasil las zonas próximas a los ríos y cuerpos de agua, incluidas las que rodean las represas que generan hidroelectricidad, son áreas protegidas que deben ser dedicadas a la conservación. Pero, al igual que en Colombia, han sido deforestadas y convertidas en pastizales. El Estado de São Paulo inició en 1988 un trabajo para recuperar las áreas circundantes de los embalses y para 1999 había reforestado 1.000 hectáreas, que es sólo el 5% de lo que debería estar cubierto de bosques. Con la experiencia acumulada, está planteando un proyecto al Fondo de Biocarbón para recuperar 13.000 hectáreas y recibir pagos por la fijación de CO2, mediante el uso de especies nativas. Esta propuesta podría ser replicada en Colombia.

Lo que hace Brasil en parte obedece a cambios en el contexto internacional que ahora valora los servicios ambientales de los bosques naturales. Estamos en un proceso de evolución que va de un Acuerdo de Kioto que negaba la importancia de los bosques naturales maduros a la creación de fondos para fijación de carbón, asociados a conservación y recuperación de bosques.

Los recursos están apareciendo. El Fondo de Biocarbón creado en 2004 tiene como propósito generar experiencias piloto para reforestación, protección de bosques e innovaciones agrícolas con US$90 millones. El Fondo de Bosques y Carbono para disminución de la deforestación y la degradación de los bosques (REDD) creado en 2008, con US$385 millones, apoya en 37 países el desarrollo de las capacidades institucionales y la definición de estrategias nacionales para REDD e iniciará el pago de algunas experiencias piloto, y el Fondo de Inversiones Forestales, que está en diseño como parte del Fondo de Inversiones en Clima, proyecta una inversión en bosques de US$500 millones.

Se requiere todo un cambio institucional y cultural en la manera de entender y valorar el aporte de los bosques a la economía y al bienestar, para pasar de la cultura de la tala y quema a la del manejo y aprovechamiento sostenible de los bosques.

En estos tiempos en que es imperativo tener aliados regionales, Colombia debería buscar en Brasil su aliado para negociar internacionalmente las transferencias y valorizar los bosques tropicales y los aportes de nuestros ecosistemas a la estabilidad del clima global. Brasil no sólo es el país que más bosque tropical posee y por lo tanto quien más peso tiene en las negociaciones internacionales, sino que es el país que más investigación ha realizado para el manejo y recuperación de los ecosistemas naturales.

 

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